Finaliza el espacio del Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026: Avances y logros para el Movimiento Indígena

Finaliza el espacio del Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026: Avances y logros para el Movimiento Indígena

La Comisión Nacional de Territorios Indígenas (CNTI) en compañía de la Secretaría Técnica Indígena de la CNTI, las siete organizaciones y las Autoridades Indígenas del país, participaron activamente en la mesa de diálogo, análisis y concertación dentro de la Mesa de “Ordenamiento del Territorio entorno al Agua y la Justicia Ambiental” en el marco de la consulta previa del Plan Nacional de Desarrollo (PND) 2022-2026.

La mesa, contó con unos ejes transformadores sobre los cuales se estructuró la concertación con los Pueblos Indígenas y estuvieron centrados en: Internacionalización, economía productiva, mujer, familia y generación, convergencia regional, derecho humano a la alimentación, ordenamiento del territorio, seguridad humana y justicia social, aportes al Buen Vivir de una nación pluriétnica y multicultural.

Teniendo en cuenta esto, en la mesa técnica del territorio se logró llegar a un acuerdo histórico para la recuperación y protección integral establecida en el Decreto 1500 de 2018 de la Línea Negra. Un acuerdo clave para los cuatro Pueblos Indígenas que habitan “El Corazón del Mundo” en la Sierra Nevada de Santa Marta, para el fortalecimiento de los derechos territoriales y colectivos de todos los pueblos originarios de Colombia.

Por otro lado, se diálogo sobre la importancia de crear una integralidad territorial donde se involucre activamente al Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, el Ministerio de Cultura y la Agencia Nacional de Tierras (ANT), con el fin de reconocer el papel de los pueblos ancestrales como actores fundamentales para la mitigación del cambio climático y con una participación real en la toma de decisiones dentro del aspecto ambiental.

Es así, como en el marco de la consulta previa, se logró un acuerdo estructural en materia presupuestal para el próximo cuatrienio en aras de resolver el rezago histórico de las demandas territoriales de los Pueblos Indígenas de Colombia. Frente a este acuerdo, el Ministerio de Ambiente, a través de la ANT, se comprometió a reglamentar y a poner en funcionamiento de manera concertada con la CNTI, una subcuenta indígena establecida en el Fondo de Tierras, teniendo en cuenta lo estipulado en el Decreto Ley 902 de 2017.

Aquí, un video sobre el balance de la protocolización del PND 2022-2026

Posteriormente, el Gobierno Nacional se comprometió a garantizar una base mínima de recursos para avanzar con la seguridad jurídica de los derechos territoriales indígenas, así como la gestión de recursos adicionales con la cooperación internacional. Además, este Gobierno garantizará el reconocimiento, la protección y el goce efectivo de dichos derechos, incluyendo los resguardos de origen colonial y republicanos, ancestrales y tradicionales de los Pueblos Indígenas mediante la formalización de sus territorios.

En el treceavo día de la Mesa Permanente de Concertación-MPC para la consulta previa del PND 2022-2026, entre el Gobierno Nacional y los Pueblos Indígenas de Colombia, el Ministro del Interior, Alfonso Prada, dio apertura a la jornada de trabajo para la protocolización de los acuerdos, la cual concluyó, con la firma de 147 que se dividieron en 167 acuerdos nacionales, dentro de los ejes transformadores propuestos por el gobierno, de los cuales, 14 quedaron dentro del Consejo Territorial de Cabildos (CTC) y 64 en la Mesa Regional Amazónica.

El día 05 de febrero se avanzó sobre los puntos que se encontraban en estado de disensos para darle cierre a la jornada de trabajo con los compromisos a favor de la agenda del Movimiento Indígena de Colombia. Dichos acuerdos concertados hicieron parte de la propuesta general de Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026, que el Gobierno Nacional radicará el día de hoy, 06 de febrero a las 5:00 p.m., en el Congreso de la República, para que surta el trámite correspondiente y se convierta en Ley de la nación colombiana.

Así, la Secretaría Técnica Indígena de #CNTI informa que varios de los acuerdos concertados con el Gobierno Nacional, fueron o estuvieron relacionados con los derechos territoriales de los Pueblos Indígenas como resultado del trabajo de los espacios de diálogo y concertación. Es por ello, que, desde la CNTI con la participación activa de los delegados en representación de las organizaciones indígenas del país, realizarán el respectivo monitoreo y seguimiento a dichos acuerdos pactados.

¡Defender los territorios, es defender la vida!

La CNTI rechaza el asesinato Miller Correa, Autoridad Indígena del Pueblo Nasa

La CNTI rechaza el asesinato Miller Correa, Autoridad Indígena del Pueblo Nasa

Desde la Secretaría Técnica de la Comisión Nacional de Territorios Indígenas (CNTI), rechazamos el asesinato del hermano y Autoridad Indígena del Pueblo Nasa Miller Correa, quien se venía desempeñando como Thuthenas (Autoridad Consejero) de la Çxhab Wala Kiwe-ACIN (Asociación de Cabildo Indígenas del Norte del Cauca).En la mañana de hoy 15 de marzo de 2022 en la sede de Medicina Legal de Popayán, su cuerpo fue identificado. Según las denuncias de Çxhab Wala Kiwe-ACIN, Miller Correa, fue encontrado sin vida a las afueras del barrio Lomas de Granda en la ciudad de Popayán.

Miller se caracterizó por su trabajo y compromiso con su comunidad, con su Pueblo Indígena Nasa y las causas sociales. Trabajó desde muy joven por la defensa de los derechos territoriales, sociales, políticos y culturales, hizo parte del Movimiento Juvenil Álvaro Ulcué Chocué, fue Autoridad de su Resguardo Indígena de Tacueyó, coordinó el Plan de Vida Proyecto Nasa, fue Concejal y Secretario de Gobierno del municipio de Toribio. Acompañó y apoyó muchos procesos de diálogo e interlocución con el gobierno nacional en búsqueda de la garantía de los derechos de los Pueblos Indígenas, en especial para las garantías de vida y el derecho al liderazgo y la gobernabilidad indígena.

Según las denuncias de la Çxhab Wala Kiwe-ACIN y el Consejo Regional Indígena del Cauca-CRIC, el Thuthenas Miller Correa, hace no más de ocho días había recibido amenazas contra su vida por medio de un panfleto firmado por las «Águilas Negras Bloque Suroccidente de Colombia».

Desde este espacio nos solidarizamos con Dora Muñoz Atrillo, esposa del Thuthenas Miller, de igual modo con su hijo Víctor Hugo, al igual que todos sus familiares, amigos/as, con las comunidades del Resguardo de Tacueyó y por supuesto con todo el Pueblo Indígena Nasa. La violencia y la barbarie en los territorios indígenas se sigue intensificando, el dolor así como el despojo de nuestros cuerpos, parece no tener fin. Que los ancestros y ancestras acompañen su caminar para el buen retorno a la Madre Tierra.

Acompañamiento a la entrega del informe “Etnocidio y racismo estructural en la Orinoquía” a la Jurisdicción Especial Para la Paz-JEP

Acompañamiento a la entrega del informe “Etnocidio y racismo estructural en la Orinoquía” a la Jurisdicción Especial Para la Paz-JEP

Redacción CNTI

14 de marzo de 2022

El día de hoy el Observatorio de Derechos Territoriales de los Pueblos Indígenas (ODTPI) de la Comisión Nacional de Territorios Indígenas (CNTI), acompañó el acto de entrega del informe Etnocidio y racismo estructural en la Orinoquía por parte de Pueblos Indígenas de la Orinoquia colombiana, a la Sala de Reconocimiento de la Jurisdicción Especial Para la Paz (JEP).

En el espacio se resaltó la importancia de tener en cuenta los casos de etnocidio, racismo estructural, y exterminio físico y cultural, profundizando en los impactos desproporcionados del conflicto armado, con el fin de iniciar un proceso de reparación y no repetición con los Pueblos Indígenas de la Orinoquía.

Aquí algunas de las demandas realizadas por los Pueblos Indígenas que participaron del espacio:

  1. Garantía de la seguridad jurídica de la tenencia y recuperación del territorio ancestral del que fueron desplazados en ocasión del conflicto armado.
  2. Posibilidades de encontrarse con el resto de sus familiares, para la recuperación de sus saberes y tradiciones.
  3. El reconocimiento de las situaciones que han vivido a través de promoción de espacios para la memoria y la verdad.
  4. Protección de sus usos y costumbres.
  5. Garantías necesarias para caminar el territorio, recolectar alimentos y visitar los sitios sagrados sin miedo a prohibiciones o amenazas por parte de los grupos armados.
  6. Respeto y reconocimiento de la ancestralidad de los Pueblos Indígenas por parte de los grupos armados para recorrer sus territorios de manera libre.
  7. Pretensión del territorio, reconocimiento de la relación ancestral de los Pueblos Indígenas con el agua.
  8. Instalación de una escuela que brinde una educación Indígena y que este articulada con la educación occidental.
  9. Instalación de un puesto de salud, además de contar con un medio de transporte que permita el acceso al servicio.
  10. Acceso al agua.
  11. Adecuación del territorio para la práctica de las diferentes formas de siembra y cosecha.
  12. Formación de profesores y médicos con un enfoque diferencial.
  13. Resolución oportuna de los conflictos relacionados con los cultivos de palma y con empresas como Ecopetrol.

 

Al escuchar las peticiones por parte de los Pueblos Indígenas de la Orinoquia colombiana, Marcela Giraldo, Magistrada de la JEP, aseguró que uno de los nuevos macro casos de alcance nacional que se han abierto, gira en torno a la concentración de crímenes cometidos contra Pueblos y Territorios Étnicos de la alta Guajira, la Orinoquia-Amazonía y el Dagua. Además de esto, manifestó el deber de cada uno de los magistrados para visibilizar las acciones que se vienen realizando y así, poder dar respuesta a los Pueblos Indígenas del país.

Por otro lado, la magistrada resaltó la importancia de estos espacios de diálogo como la voz de aliento y resistencia para el reconocimiento de las versiones de las víctimas, la sociedad civil y entidades del estado, con el fin de que los comparecientes ante la jurisdicción den respuestas frente a lo ocurrido, hagan un reconocimiento de la verdad y reciban sanciones restaurativas que permitan resarcir el daño que han hecho a los Pueblos Indígenas en el marco del conflicto armado.

Desde la CNTI resaltamos la labor de la JEP y en especial la que vienen realizando los Pueblos Indígenas de la Orinoquía, por la lucha y resistencia que han organizado para la recuperación de sus territorios colectivos y ancestrales, pues, la presencia de actores armados, los conflictos sociales y la falta de seguridad jurídica de los territorios indígenas son las principales causas de las afectaciones a sus derechos.

Por eso, hacemos un llamado a todas las entidades y órganos de control competentes para la atención inmediata de cada una de las demandas realizadas por los Pueblos Indígenas a través del espacio y la presentación del informe. Esperamos seguir acompañando este tipo de procesos para continuar trabajando por el goce y la garantía efectiva de los derechos fundamentales y territoriales de los Pueblos Indígenas de Colombia.

¡Ojo! El gobierno no puede seguir catalogando los territorios ancestrales de los Pueblos Indígenas como baldíos.

“Los territorios de la Orinoquía, NO son baldíos

¡Protegemos los territorios, tejemos la vida!

Visita a Chaluayaco: la tierra de los peces

Visita a Chaluayaco: la tierra de los peces

Desde la Comisión Nacional de Territorios Indígenas (CNTI) acompañamos durante una semana a la Asociación de Cabildos Inga del Municipio de Villagarzón Putumayo (ACIMVIP), que en el marco de su proceso de fortalecimiento a los cuidadores del territorio, organizó un recorrido al Resguardo Inga Chaluayaco.

Este plan de protección fue pensado para reducir los riesgos identificados por la comunidad, además de apropiar el territorio ancestral para su preservación. La actividad incluyó también la caracterización de posibles conflictos socioambientales en la zona, la verificación del estado de los linderos en el resguardo y el registro tanto de puntos estratégicos como de sitios sagrados.

***

¡Yaku, Yaku! Dice a viva voz Luis, responsable de la coordinación de Gobierno y Justicia Propia en la asociación, quien además lidera a los Cuidadores Indígenas de la Amazonía Colombiana, un grupo de hombres y mujeres con un compromiso férreo por la defensa del territorio y la diversidad natural en el sur del país.

¡Waira, Waira! Responden al unísono sus pupilos y aquellos que se preparan para partir en el recorrido que en las próximas horas nos llevará a visitar, a algunos por primera vez, el resguardo de Chaluayaco.

La oscuridad de la madrugada es testigo de cómo terminan de ser ajustados los últimos detalles antes de partir. La comida para los próximos días, las capas para protegerse de la lluvia, las linternas y los radios son repartidos, solo se percibe el movimiento de quienes se preparan para salir en otro de los tranquilos amaneceres de Villagarzón.

Antes de iniciar el recorrido y como no podría ser de otra manera, empieza la armonización. Es el mismo Luis quien solicita permiso para que todos podamos ir y regresar con bien, seamos dignos de entrar al territorio y podamos alcanzar los objetivos de la actividad. En el círculo, tomados de las manos, quienes acabamos de llegar tenemos la oportunidad de conectar por primera vez con quienes pertenecen a la asociación y nos acompañarán durante la semana en Chaluayaco.

***

Llega la hora de salir. El furgón nos recoge y comienza el camino con una primera parada: el municipio de Orito, también ubicado en el departamento de Putumayo. Por el camino aclara el día y la mañana llega con tonos violetas y azules en el cielo, son pocas las nubes que se asoman y la brisa ameniza la charla. Ya una vez en Orito el sol ha terminado de abrirse paso y es hora de desayunar en la plaza de mercado del municipio.

De nuevo en la ruta y luego de un par de horas en carretera, llegamos al cruce del río San Juan que comunica con la vereda Portugal. A pesar de la extensión del trayecto y de que el calor comienza a sentirse, no han faltado las sonrisas entre los participantes, los relatos de viajes anteriores y las expectativas que, de un lado y otro, son compartidas por lo que está por venir. El mayor Eduardo, conocedor y médico tradicional, comparte algunas de las innúmeras historias que décadas de caminar en el estudio de las plantas y en la defensa de la Amazonía, le han dejado.

Pequeños grupos cruzan el río en panga y en la otra orilla todo se organiza para dar inicio a la caminata con destino al resguardo. No es poco el peso que llevan cargado en sus espaldas y ya los primeros toman la delantera con el liderazgo de Héctor, nuestro guía y anfitrión de camino a Chaluayaco.

Sabemos que pasarán varias horas antes de llegar a destino. El paisaje ya comienza a cambiar y la vegetación selvática hace su aparición. Aunque el fuerte sol aún está presente, los árboles altos y entrelazados, con sus ramas grandes y hojas espesas, brindan la sombra por la que corre el aire mientras sorteamos el camino entre barro, troncos y piedras. Más tarde, ya cuando el cansancio se hace sentir, llega la lluvia: primero tímida y luego acompañada de los truenos que rompen el silencio, esos mismos con los que Luis dice que las fuerzas de la naturaleza advierten nuestra llegada al territorio.

Bajo esa lluvia fuerte y refrescante recorremos el último trayecto antes de llegar al resguardo. La luz del día se va y Héctor, que antes tuvo que buscarnos por haber desviado el camino, nos indica que caminemos rápido y con cuidado al iluminar el suelo, para no encontrarnos con alguno de los aproximadamente cinco tipos de serpientes que habitan allí. Ya finalmente en la noche, con todo el grupo reunido nuevamente, hacemos una primera socialización y quienes tienen bastón de mando se disponen a reunirlos uno a uno en la casa cabildo, nuestro punto de encuentro durante los próximos días.

***

Cada jornada comienza temprano. Con los primeros rayos de sol el gallo canta y ya se siente movimiento en la parte baja: son los preparativos para el desayuno de todo el grupo. La leña alimenta el fuego encendido y las ollas con arroz, a veces carne, a veces pescado y plátano o chiro, como allí le llaman, esperan a los comensales que pasan uno a uno por la primera comida del día.

Uno de los objetivos de esta salida, además de fortalecer a los cuidadores (término que quieren usar en vez de «guardias») es el de reforzar el conocimiento de la lengua inga. Por eso, Francisco, de la coordinación de Cultura y Deportes de ACIMVIP, encabeza una serie de actividades para aprender términos en inga como los números y los nombres de las partes del cuerpo. Este es un momento de esparcimiento y aprendizaje, porque no se trata solo de repetir las palabras, sino que va acompañado de música y canto.

Después de este espacio, no podría faltar un partido de fútbol. Hombres y mujeres se preparan para una sana contienda, aunque en el calor del momento algunas piernas resultan lastimadas. Para ello, un buen baño de agua caliente con hoja de Desvanecedora antes de dormir, que además de relajar los músculos, ayuda también a la circulación para que se vayan los morados de las piernas. De ahí su nombre, indican los mayores.

***

Una nueva mañana, las energías recargadas. El grupo se reúne para recibir la capacitación en el uso de GPS. Para ello se dividen en equipos más pequeños y tras las indicaciones de la compañera encargada, comienza la práctica. Conversan, ríen, resuelven inquietudes, prueban. Hay un gran interés en el tema y alegría en el ambiente. El sol quema, pero no es nada para grandes y chicos que tienen toda la disposición de aprender. Saben que esta es una herramienta que puede apoyar su trabajo en el reconocimiento del territorio, sin obviar que ancestralmente han sabido ubicarse y ser uno con él.

Tras este ejercicio, Luis hace grupos nuevamente. En estos vamos intercalados cuidadores, representantes de los demás resguardos, el equipo de acompañamiento de la CNTI y los profesionales de apoyo de ACIMVIP. Cada grupo tiene un nombre y estos hacen referencia a las fuerzas de la naturaleza en inga: Yaku (agua), Waira (viento), Alpa (tierra), Rumi (piedra), son algunos de ellos.

En estos grupos partimos a recorrer los caminos que una y otra vez Héctor y su familia han transitado. Aquellos que fueron designados para el uso de los GPS van marcando en el dispositivo los puntos de referencia que destaca Héctor en los linderos del resguardo.

De vez en cuando los mismos sonidos de la selva captan la atención de nuestros guías. Nos indican que permanezcamos en silencio. Ya en varias oportunidades hemos escuchado relatos acerca de serpientes, venados y dantas, pero sin duda el gran protagonista de las historias es el tigre. Lo que parecen sus rugidos se dejan escuchar a oídos de los más experimentados, por lo que nos indican detenernos en el camino y aguardar instrucciones para continuar.

Por los senderos que cruzamos podemos ver todo tipo de plantas, medicinales y venenosas; árboles de cientos de años cuyos troncos necesitarían de varias personas para ser rodeados, riachuelos de los que puede se puede beber directamente y frutos que complementan lo que cada uno ha llevado para alimentarse.

De repente, entre la vegetación se alcanza a divisar la piedra de la que muchos han estado hablando por el camino. El «hogar» de quien muchos esperan ver. Llegamos a la piedra donde duerme el tigre. Un espacio enclavado en la roca en la que, según cuentan, se resguarda el animal cuando acaba de hacer sus rondas por el bosque. Los más entusiastas no esperan más y empiezan a tomarse fotos en este lugar, aprovechando que «el dueño de casa» no está.

Aunque no vimos al tigre, nos quedaron como recordatorios de su majestuosidad tanto sus huellas como la marca de sus garras en la tierra.

***

Tuvimos también la oportunidad de visitar el lugar en el que reposa el cuerpo del señor Mesías, ancestro de Héctor, pues como consta en la Resolución 019 del 29 de junio de 2000, con la que se dio el carácter legal de resguardo a la comunidad indígena Inga de Chaluayaco: «Una de las características de esta comunidad es que es un cabildo de tipo familiar, reconocido y legalizado».

De igual manera visitamos la casa en la que otrora viviera la mayora Fidelina, una mujer que también luchó por el debido reconocimiento del territorio. Por eso, en el planteamiento del proyecto que nos condujo al resguardo, no se hablaba de conocer (aunque muchos jamás hubiéramos pisado la zona), sino de «reconocer», como una forma de destacar que siempre ha habido una conexión con los lugares que han habitado.

***

En las noches, música y canto al ritmo de flauta, tambora y zampoña. No hay un repertorio seleccionado, las notas van fluyendo al compás del tambor. El tiempo de descanso después de los recorridos se va entre partidos de fútbol e idas al río, unos para bañarse, otros para lanzar la red entre el gran número y variedad de peces que ahí habitan y a los que el nombre «Chaluayaco» hace referencia. En todos estos momentos nos acompañan dos ingeniosas niñas, hijas de la gobernadora del resguardo y nietas de Héctor, quienes fueron también nuestras guías de actividades cotidianas y compañeras de plática.

Llega el momento de despedirnos de ellas y de parte de su familia, pues debemos regresar a Villagarzón. Agradecemos a la gobernadora por permitirnos llegar y recibirnos con hospitalidad, a pesar de la premura del tiempo. Algunos de sus familiares viajan con nosotros con destino al «Corazón del Putumayo» como también se conoce a Villagarzón.

Nuestra última caminata nos conduce al punto conocido como Puente Rojo, la estructura que comunica las orillas del río Vides y junto al cual hay una reserva natural. Los primeros en llegar descansan a un lado del camino mientras llegamos los demás, allí almorzamos y nos hidratamos antes de subir de nuevo al camión.

Una vez arriba, pasamos por algunos de los resguardos en donde viven nuestros compañeros de viaje. Los árboles de plátano y chontaduro adornan el paisaje mientras transitamos el piedemonte amazónico con destino a la sede de ACIMVIP, donde finalmente hacemos una última retroalimentación y compartimos nuestras impresiones,  además de nuestro más profundo agradecimiento por las experiencias vividas, los conocimientos adquiridos y la hospitalidad siempre característica de quienes compartieron con nosotros la última semana.

***

El espacio de formación de los cuidadores no solo pretende hacer presencia en el departamento de Putumayo, sino como su nombre lo indica, integrar a las demás comunidades que hacen parte de la Amazonía colombiana por la protección del territorio y la diversidad natural, al reconocer su importancia física, cultural y espiritual para la pervivencia, no solo de los pueblos indígenas, sino de toda la humanidad.

De igual forma, con los insumos recolectados por la misma comunidad y con la ayuda de los equipos técnicos, se busca nutrir la caracterización del territorio y facilitar el acceso a los datos del mismo, a través de herramientas como el geovisor del Sistema de Información Geográfica de la CNTI. Todo esto como una manera de apoyar los procesos que se tejen desde lo local y que reivindican el rol de los pueblos como actores fundamentales en el cuidado de la Madre Tierra y todas las formas de vida que en ella habitan.