Día 2 Sesión Autónoma. Consolidamos propuestas y estrategias para la exigibilidad de los derechos territoriales

Día 2 Sesión Autónoma. Consolidamos propuestas y estrategias para la exigibilidad de los derechos territoriales

El 26 de agosto de 2026 continuamos la Sesión Autónoma del Gobierno Indígena de la CNTI con un balance del cumplimiento de los acuerdos, el análisis de la coyuntura política y la construcción de propuestas para fortalecer nuestra agenda territorial.

En esta segunda jornada identificamos los avances, asuntos pendientes y desafíos que requieren continuidad y respuestas efectivas por parte del Estado. De manera particular, analizamos los acuerdos vinculados al Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026 para precisar qué se ha cumplido, qué permanece pendiente y cuáles deben ser nuestras prioridades de exigibilidad.

A partir de este panorama y de la coyuntura política actual, consolidamos propuestas y estrategias técnicas y políticas para fortalecer nuestra incidencia. También avanzamos en posibles líneas de propuesta para el próximo Plan Nacional de Desarrollo, con el propósito de posicionar las garantías y prioridades territoriales de los Pueblos Indígenas.

Con este ejercicio fortalecemos nuestra capacidad de seguimiento, incidencia y construcción política colectiva para avanzar en la materialización de nuestros derechos territoriales.

¡Defender los territorios es defender la vida!

Día 1 Sesión Autónoma. Evaluamos el estado de los derechos territoriales y definimos prioridades de la agenda indígena

Día 1 Sesión Autónoma. Evaluamos el estado de los derechos territoriales y definimos prioridades de la agenda indígena

El 25 de agosto de 2026 iniciamos la Sesión Autónoma del Gobierno Indígena de la Comisión Nacional de Territorios Indígenas (CNTI), un espacio propio de análisis, reflexión y construcción colectiva para revisar el estado de los derechos territoriales de los Pueblos Indígenas en Colombia y orientar nuestras prioridades políticas.

Durante esta primera jornada evaluamos los avances y los principales hallazgos derivados del seguimiento que realizamos en cumplimiento de nuestras funciones. Este ejercicio nos permite identificar logros, barreras persistentes y asuntos estructurales que requieren mayor atención para garantizar el goce efectivo de nuestros derechos territoriales.

También revisamos el estado de los acuerdos construidos en este escenario y priorizamos los temas que demandan seguimiento, exigibilidad y respuestas institucionales.

A partir de este balance, avanzamos en la identificación de posibles líneas de propuesta para el próximo Plan Nacional de Desarrollo y en la definición de rutas que permitan posicionar las prioridades territoriales de los Pueblos Indígenas.

Este espacio autónomo fortalece nuestra vocería como Gobierno Indígena y la construcción de posiciones colectivas para la defensa de los territorios, la autodeterminación y la pervivencia de nuestros pueblos.

¡Defender los territorios es defender la vida!

Iniciamos en Casa Ka’sankwa un nuevo proceso de formación para fortalecer el SIG-I

Iniciamos en Casa Ka’sankwa un nuevo proceso de formación para fortalecer el SIG-I

Desde la Comisión Nacional de Territorios Indígenas (CNTI) iniciamos en Casa Ka’sankwa, en Santa Marta, el curso Fundamentos de la Información Geográfica para Pueblos Indígenas, desarrollado de manera conjunta con el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC).

Del 25 al 28 de agosto, integrantes de distintos Pueblos Indígenas participan en este espacio de formación en información geográfica y cartografía. El curso está dirigido a personas que no requieren conocimientos previos y desarrolla ejercicios prácticos mediante QGIS, un software libre y de acceso abierto que favorece la apropiación tecnológica y la autonomía en el manejo de la información.

Este proceso hace parte del fortalecimiento del Sistema de Información Geográfica Indígena (SIG-I), una apuesta impulsada por la CNTI para que los Pueblos Indígenas podamos producir, organizar, comprender y gestionar información sobre nuestros propios territorios.

Contar con estas capacidades no es solamente un asunto técnico. La información geográfica permite reconocer cambios, identificar presiones y afectaciones, sustentar decisiones y fortalecer la defensa de nuestros derechos territoriales. También contribuye a avanzar hacia una mayor soberanía sobre los datos relacionados con nuestros territorios y a reducir las brechas históricas en el acceso, producción y uso de esta información.

La formación busca que las herramientas tecnológicas dialoguen con nuestros sistemas de conocimiento y respondan a las necesidades de los territorios. Por eso, fortalecer el manejo de información geográfica también aporta a la autonomía, el gobierno propio y la seguridad jurídica territorial.

Con este nuevo proceso formativo continuamos consolidando el SIG-I como una herramienta propia para hacer visibles nuestros territorios, producir información desde nuestras realidades y fortalecer nuestra capacidad para decidir sobre su cuidado, protección y defensa.

¡El territorio también se defiende con información y el SIG-I nos permite hacer visibles nuestros territorios y conocimientos!

¡Defender los territorios es defender la vida!

30 años de Gobierno a Gobierno: conmemoramos tres décadas de diálogo, exigencia y construcción colectiva

30 años de Gobierno a Gobierno: conmemoramos tres décadas de diálogo, exigencia y construcción colectiva

Este 27 de agosto conmemoraremos en Bogotá los 30 años de los espacios nacionales de diálogo y concertación de los Pueblos Indígenas de Colombia: la Mesa Permanente de Concertación (MPC), la Comisión Nacional de Territorios Indígenas (CNTI) y la Comisión de Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas (CDDHHPPII).

La jornada se realizará en el Hotel Grand Park, en la ciudad de Bogotá y reunirá a autoridades, delegaciones y organizaciones indígenas, representantes del Estado, organismos de control, cooperación internacional, academia y aliados del movimiento indígena.

Estos tres escenarios nacieron en 1996, después de un amplio proceso de movilización de los Pueblos Indígenas y de la toma de la Conferencia Episcopal de Colombia. Los Decretos 1396 y 1397 dieron origen a la Comisión de Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas, la Comisión Nacional de Territorios Indígenas y la Mesa Permanente de Concertación. Su creación respondió a una exigencia histórica: contar con espacios permanentes de interlocución de Gobierno Indígena a Gobierno Nacional para la garantía de nuestros derechos.

Durante estas tres décadas hemos defendido nuestros derechos territoriales y humanos, fortalecido el gobierno propio y exigido una participación efectiva en las decisiones y políticas públicas que afectan nuestras vidas y territorios. Este camino recoge avances, aprendizajes y transformaciones, pero también dificultades, incumplimientos y desafíos que siguen exigiendo respuestas del Estado.

Por eso, esta conmemoración no es un acto exclusivamente protocolario. Es un ejercicio de memoria viva para reconocer las luchas y movilizaciones que hicieron posibles estos espacios, evaluar lo construido y proyectar nuestras apuestas hacia los próximos años. Lo hacemos en un contexto en el que persisten amenazas contra nuestros territorios, nuestras autoridades, nuestros liderazgos y nuestra vida como pueblos.

Durante la jornada abordaremos el origen y mandato de los tres escenarios, la memoria de la movilización indígena de 1996, los logros y límites de treinta años de concertación, la relación entre territorio, autonomía y protección de la vida, la incidencia internacional de los Pueblos Indígenas y las garantías para autoridades, líderes y defensores. También realizaremos un homenaje a quienes han contribuido a la creación y consolidación de estos espacios y compartiremos un pronunciamiento político del movimiento indígena.

La conmemoración también recogerá nuestra dimensión espiritual, cultural y comunicativa. Iniciaremos con una armonización espiritual y articularemos el diálogo político con la memoria audiovisual, las expresiones artísticas y la comunicación propia. La jornada será transmitida a través de Ka’tikunsi, La Voz de los Territorios, y de los canales de comunicación de los tres escenarios.

A las 6:30 p. m. realizaremos una rueda de prensa con medios de comunicación, periodistas y comunicadores, en la que presentaremos un pronunciamiento político en el marco de los 30 años de estos espacios de concertación.

El evento tendrá ingreso abierto mediante inscripción previa y cupos diferenciados. La jornada se realizará el 27 de agosto de 2026, en el Hotel Grand Park, Cra. 5 #23-34, Bogotá. Para participar, realiza tu inscripción escaneando el código QR o ingresando al enlace habilitado y acompáñanos en este espacio de memoria, balance y proyección colectiva sobre 30 años de diálogo de Gobierno Indígena a Gobierno Nacional.

Por los derechos, los territorios y la vida.

¡Defender los territorios es defender la vida!

La emergencia no termina con las primeras ayudas: llamamos a mantener activas las redes de apoyo y solidaridad

La emergencia no termina con las primeras ayudas: llamamos a mantener activas las redes de apoyo y solidaridad

A más de una semana del terremoto que afectó distintas regiones del país, la dimensión de los daños continúa esclareciéndose en pueblos, comunidades y familias que siguen enfrentando sus consecuencias. En los territorios indígenas, las organizaciones y autoridades tradicionales continúan llegando a las comunidades, restableciendo comunicaciones y consolidando información de campo para dimensionar las afectaciones específicas.

Desde la Comisión Nacional de Territorios Indígenas (CNTI) nos sumamos al llamado a mantener activa la solidaridad con todas las poblaciones afectadas y, de manera particular, a sostener el acompañamiento a los Pueblos Indígenas y sus comunidades, cuya atención no termina con las primeras jornadas de ayuda.

De acuerdo con el Boletín Informativo #3 de la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), el monitoreo territorial identifica 1.009 comunidades expuestas a una sacudida fuerte y 233.453 personas indígenas expuestas. Los reportes de campo registran, hasta el momento, 2.297 viviendas afectadas, 3 personas fallecidas y 1.488 personas heridas. La información recopilada por las organizaciones territoriales documenta daños en comunidades de Chocó, Risaralda, Caldas, Quindío y Valle del Cauca, entre otros territorios. Los reportes previos de la ONIC también han señalado una afectación particularmente grave entre los pueblos Emberá y Wounaan del Chocó, cercanos a la zona del epicentro.

Las cifras no son únicamente un balance de daños. Detrás de cada vivienda afectada hay familias que han perdido espacios de habitación, bienes y condiciones básicas para permanecer en sus comunidades y territorios. Las fotografías y reportes enviados desde Valle del Cauca, Risaralda, Quindío y Chocó muestran viviendas, escuelas y espacios comunitarios con daños estructurales o destruidos. En varios territorios, las propias comunidades han sido las primeras en documentar lo ocurrido y comunicar sus necesidades.

El trabajo de las organizaciones indígenas ha sido fundamental para dimensionar una emergencia que no siempre puede conocerse desde los centros urbanos. La Guardia Indígena, las autoridades y las organizaciones continúan recorriendo comunidades, verificando afectaciones y remitiendo información para orientar la respuesta humanitaria. Es necesario mantener el monitoreo de las afectaciones y articular la información recogida en los territorios con las instituciones responsables de la respuesta. Esto permitirá orientar la atención, avanzar en la evaluación de daños y definir las acciones necesarias para la recuperación y reconstrucción.

Frente a este panorama, hacemos un llamado a fortalecer la solidaridad. Se necesitan aportes que respondan a las necesidades identificadas en los territorios: agua potable, alimentos no perecederos, elementos de aseo e higiene personal, pañales para niñas, niños y personas adultas, cobijas, mantas, colchonetas y medicamentos. Cada ayuda debe entregarse en buen estado y a través de rutas verificadas, para que pueda llegar de manera organizada a las comunidades.

Las organizaciones indígenas y redes solidarias han habilitado distintos puntos de acopio para canalizar ayudas hacia las comunidades afectadas. En Bogotá se encuentran la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), en la calle 12B # 4-38, La Candelaria; Gobierno Mayor, con puntos en la calle 16A # 2-69, piso 2, sector de Las Aguas, y en la calle 17 # 4-49, sector Veracruz; la Casa del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), en la calle 12F # 2-74, Candelaria Centro; y CRIC Nacional, en la carrera 29 # 39-92, Teusaquillo. En Popayán, el CRIC recibe ayudas en la calle 1 # 4-50. A estas rutas se suma la Fundación Galería Aborigen, en la carrera 6A # 116-17, Usaquén, que canaliza apoyos hacia comunidades indígenas afectadas en Chocó.

Debido a que los puntos de acopio, horarios y necesidades pueden cambiar conforme avanza la emergencia, recomendamos consultar previamente los canales oficiales de cada organización antes de realizar una entrega. Es importante verificar direcciones, horarios y solicitudes vigentes, y evitar la circulación de cuentas bancarias, datos o convocatorias que no hayan sido confirmadas. Ayudar también exige responsabilidad con la información.

Pero es necesario insistir en algo: esto apenas comienza. La solidaridad no puede concentrarse únicamente en el impacto inicial del terremoto ni desaparecer cuando la emergencia deje de ocupar la conversación pública. Después de las primeras ayudas vendrán procesos de evaluación, atención a las familias, recuperación de viviendas e infraestructuras comunitarias y reconstrucción. La magnitud de las afectaciones exige una respuesta sostenida en el tiempo.

Esta solidaridad tampoco sustituye las obligaciones del Estado. Las instituciones nacionales y territoriales deben garantizar atención integral, verificar los daños y avanzar en la reconstrucción de las viviendas e infraestructuras afectadas, en coordinación directa con las autoridades y organizaciones indígenas. La respuesta institucional debe atender las necesidades reales identificadas en los territorios.

Hoy necesitamos ampliar y sostener las redes de apoyo. Entre pueblos, organizaciones, comunidades y sociedad podemos contribuir a que la ayuda llegue donde todavía hace falta y acompañar los procesos que vienen después de la atención inmediata.

Ninguna familia, comunidad o pueblo debe enfrentar en soledad las consecuencias de esta emergencia. La solidaridad debe permanecer mientras los territorios la necesiten.

Que las fuerzas de la Madre Tierra nos abracen y protejan.

 

Loading...