30 años de lucha y resistencia: la toma de la Conferencia Episcopal que abrió un camino histórico para los Pueblos Indígenas

30 años de lucha y resistencia: la toma de la Conferencia Episcopal que abrió un camino histórico para los Pueblos Indígenas

El 5 de julio de 1996, los Pueblos Indígenas de todo el país protagonizamos una toma pacífica de la sede de la Conferencia Episcopal de Colombia, en Bogotá. Esta acción histórica no fue un hecho aislado ni una reacción circunstancial. Fue una expresión contundente de dignidad, resistencia y exigencia política frente a siglos de despojo, exclusión y vulneración de derechos que el Estado colombiano no había resuelto de manera estructural.

Durante más de un mes, los Pueblos Indígenas permanecimos en este espacio demandando garantías reales para el goce efectivo de los derechos colectivos, así como el reconocimiento pleno de la autonomía y de los territorios ancestrales. La permanencia en la Conferencia Episcopal expresó una decisión colectiva de sostener la palabra, de afirmar la legitimidad de nuestras exigencias y de interpelar al Estado desde una movilización pacífica, firme y con profundo sentido político.

Esa acción marcó un punto de inflexión en la historia del movimiento indígena en Colombia. No solo puso en evidencia la gravedad de las deudas históricas del Estado con los pueblos, sino que abrió un camino de interlocución que transformó la relación entre el Gobierno Nacional y el Gobierno Indígena. Después de más de un mes de resistencia pacífica, diálogo persistente y firmeza colectiva, la toma concluyó con un acuerdo fundamental: la creación de una instancia permanente de interlocución entre ambas partes.

Como resultado de ese proceso, el 9 de agosto de 1996 se expidieron dos decretos históricos para los Pueblos Indígenas de Colombia. El Decreto 1396, por el cual se crea la Comisión Nacional de Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas, y el Decreto 1397, por el cual se crean la Comisión Nacional de Territorios Indígenas (CNTI) y la Mesa Permanente de Concertación con los Pueblos y Organizaciones Indígenas (MPC).

30 años después, la CNTI, la MPC y la CDDHHPI siguen siendo espacios legítimos de interlocución, concertación y diálogo entre el Gobierno Indígena y el Gobierno Nacional. Su existencia confirma que los avances en derechos no han sido gratuitos ni automáticos. Han sido conquistados por la fuerza de la organización, por la persistencia de la movilización y por la capacidad de convertir la exigencia política en escenarios concretos de diálogo de gobierno a gobierno.

Recordar la toma de la Conferencia Episcopal no es solo hacer memoria de un hecho del pasado. Es reconocer una lucha que sigue teniendo plena vigencia. La defensa de los territorios, la autonomía, los derechos humanos y la pervivencia de los pueblos continúa exigiendo voluntad política, cumplimiento efectivo de los acuerdos y respeto por los escenarios construidos históricamente. A 30 años de esta acción, reafirmamos que estos espacios de concertación existen porque los Pueblos Indígenas los hicimos posibles, y porque la resistencia organizada sigue siendo una fuerza decisiva para abrir caminos de dignidad, justicia y vida.

¡Defender los territorios es defender la vida!

Día 2 | Sesión Autónoma del Gobierno Indígena CNTI

Día 2 | Sesión Autónoma del Gobierno Indígena CNTI

En la Casa Ka’sankwa, en Santa Marta, avanzamos en el segundo día de la Sesión Autónoma del Gobierno Indígena CNTI. En este espacio propio, los delegados indígenas de la CNTI, en articulación con la Secretaría Técnica Indígena de la Mesa Permanente de Concertación, seguimos desarrollando una evaluación política de los asuntos prioritarios en materia territorial indígena, a la luz de las funciones de los espacios enmarcados en el Decreto 1397 de 1996, de la agenda propia indígena y de la estructura consolidada del Gobierno Indígena.

Durante la jornada profundizamos en el análisis de los avances, retos y brechas que persisten en materia de formalización, protección, restitución, agilización de procesos administrativos y expedición de normativas orientadas a fortalecer los derechos de los Pueblos Indígenas. Reconocemos que en este periodo se han producido avances importantes, pero también reafirmamos que esos logros no eliminan las deudas históricas ni sustituyen la necesidad de seguir exigiendo el cumplimiento integral de los compromisos suscritos.

Este balance confirma que el diálogo político sostenido en los últimos años ha avanzado bajo un enfoque de derechos, en el que los Pueblos Indígenas no solo participamos como interlocutores, sino como tejedores de estándares jurídicos y políticos. Los acuerdos construidos en estos espacios no son orientaciones simbólicas ni compromisos de buena voluntad. Son decisiones vinculantes y exigibles ante el Estado, y deben traducirse en garantías reales para la protección territorial, la autodeterminación y la pervivencia de los pueblos.

En el segundo día de trabajo avanzamos también en la consolidación de la estrategia indígena y en la definición de acciones clave para fortalecer la estructura de gobierno propio. Revisamos elementos técnicos, políticos, organizativos, autonómicos y jurídicos que refuerzan nuestra postura y orientan el camino colectivo de resistencia, exigibilidad y defensa territorial. Este ejercicio no responde a una coyuntura aislada ni a un calendario gubernamental de corto plazo. El ejercicio político de la autonomía no se limita a la representatividad institucional de cada cuatro años; es un camino permanente de construcción, defensa y afirmación del Gobierno Indígena.

La jornada permitió cerrar con tareas claras para el corto, mediano y largo plazo. Seguimos fortaleciendo una posición colectiva que articula la defensa de la vida, la paz y la pervivencia de los Pueblos Indígenas, en un contexto que exige claridad política, unidad y capacidad de incidencia. Los derechos indígenas no se suspenden, no se delegan y no se agotan en el reconocimiento formal: se caminan, se mambéan y su exigibilidad es permanente.

¡Defender los territorios es defender la vida!

Del 1 al 3 de julio, en la Casa Ka´sankwa, en la ciudad de Santa Marta, se realiza la Sesión Autónoma del Gobierno Indígena CNTI

Del 1 al 3 de julio, en la Casa Ka´sankwa, en la ciudad de Santa Marta, se realiza la Sesión Autónoma del Gobierno Indígena CNTI

En el marco de la Sesión Autónoma del Gobierno Indígena CNTI, los delegados indígenas y la Secretaría Técnica Indígena avanzamos en una evaluación política del cumplimiento de los acuerdos suscritos en materia territorial entre los Pueblos Indígenas y el Gobierno Nacional, particularmente en el contexto del Plan Nacional de Desarrollo 2022–2026. Este ejercicio propio no se limita a revisar balances administrativos. Busca precisar lo alcanzado, nombrar con claridad lo pendiente y definir la posición política con la que asumiremos el diálogo con el Gobierno entrante.

Durante la jornada reconocimos que, a pesar de los retos, las dificultades y las brechas históricas que persisten, en este periodo se registraron avances importantes en materia de reconocimiento, ampliación y constitución de resguardos. Lo alcanzado en ese campo tiene un carácter histórico y debe ser leído como resultado de la exigencia sostenida de los pueblos, de la concertación política y de la obligación estatal de avanzar en la garantía de los derechos territoriales.

En este balance también reconocemos la disposición política del Gobierno del presidente Gustavo Petro para avanzar en asuntos territoriales que durante años permanecieron estancados. Aunque persisten brechas históricas y obligaciones pendientes, los avances logrados en este periodo constituyen un referente que debe ser profundizado y no interrumpido por el Gobierno entrante.

Persisten asuntos estructurales que siguen comprometiendo la permanencia y la pervivencia de los pueblos, entre ellos la conversión de reservas indígenas en resguardos, la clarificación de resguardos de origen colonial y republicano y el reconocimiento efectivo de los territorios ancestrales. Estas materias no son rezagos menores ni simples asuntos procedimentales. El territorio es parte integral de la existencia de los Pueblos Indígenas. De él dependen la vida colectiva, la continuidad espiritual y cultural, el gobierno propio, la soberanía alimentaria y la posibilidad de sostener los sistemas de conocimiento que han garantizado la permanencia de los pueblos a lo largo del tiempo.

También insistimos en que la agenda territorial indígena no puede desligarse del debate ambiental y político del país. Los territorios indígenas albergan hoy más del 50 % de los bosques que existen en Colombia. Esto confirma que la garantía territorial no solo responde a un mandato constitucional y a estándares internacionales de derechos humanos, sino que constituye una condición concreta para la protección de la biodiversidad y para enfrentar la crisis climática. Desde nuestros sistemas de conocimiento y nuestras formas de relación con la Madre Tierra, aportamos de manera real a los procesos de mitigación y adaptación. Por eso, reconocer y proteger los territorios indígenas es también una decisión estratégica para la vida del país.

En esta Sesión Autónoma reafirmamos que el Gobierno Nacional entrante debe afianzar la confianza con los Pueblos Indígenas como actores fundamentales para la vida democrática, ambiental y territorial de Colombia. Esa confianza no puede reducirse al reconocimiento discursivo ni a compromisos parciales. Debe expresarse en la progresividad real de los derechos, en el cumplimiento efectivo de la Constitución Política, en la observancia de los estándares internacionales y en la comprensión de que Colombia es, por mandato constitucional, un Estado pluricultural y multicultural. La relación entre el Estado y los pueblos exige decisiones de fondo, continuidad política y voluntad real de transformación.

Desde este espacio propio seguimos tejiendo una palabra colectiva orientada a fortalecer la vocería del Gobierno Indígena y a sostener una posición clara frente al presente y al futuro. Defendemos los territorios porque en ellos se sostiene la vida. Y reafirmamos, con la fuerza de ancestral y política de los pueblos, que defender los territorios no puede seguir costándonos la vida.

¡Defender los territorios es defender la vida!

Tercera Sesión CNTI 2026: acuerdos, seguimiento y continuidad de la agenda territorial indígena

Tercera Sesión CNTI 2026: acuerdos, seguimiento y continuidad de la agenda territorial indígena

En el marco de la Tercera Sesión 2026 de la Comisión Nacional de Territorios Indígenas (CNTI), los delegados y delegadas indígenas y las entidades del Gobierno Nacional concertamos acuerdos bajo un enfoque de derechos, donde los pueblos indígenas somos tejedores de estándares de derecho y los acuerdos aquí suscritos adquieren una vinculancia dado los mandatos de los pueblos indígenas y las funciones del espacio por decreto.

En esta sesión concertamos sobre la expedición de instrumentos normativos que son de alta relevancia para la protección y formalización de los territorios indígenas; decreto que adecua y agiliza la adquisición de predios para formalizar territorios indígenas y la identificación como instrumento que reconoce las relaciones y el territorio en integralidad. Asímismo se discutió la ruta para complementar el decreto de autoridad ambiental indígena, con elementos estratégicos para la protección y formalización. Asimismo, se avanzó en los lineamiento adoptados para el intercambio de información, fortaleciendo la coordinación y transparencia entre las instituciones y la CNTI.

Por otra parte, concertamos las acciones priorizadas para el cierre de gobierno y de vigencia de la Agencia Nacional de Tierras conforme a las acciones de derechos territoriales indígenas: ejecución presupuestal, plan acelerado de compra de tierras, fortalecimiento del mecanismo de registro de actos administrativos, el fortalecimiento institucional para completar las solicitudes que han sido catalogadas como incompletas. Finalmente, tambien fue importante avanzar en una ruta de espacialización de la información actualizada en materia territorial indígena que mejore la toma de decisiones y el mapeo real de nuestros territorios.

Finalmente abordamos la urgencia de culminar el rezago institucional en los procesos de restitución de tierras, dado que esta política tiene vigencia hasta el 2031. Y por otro lado, se logró establecer lineamientos cuando se identifican cruces de ruta individual con ruta colectiva indígena, permitiendo articulación con garantias institucionales para los pueblos indígenas.

En esta sesión reiteramos que los acuerdos, luchas y apuestas construidas en la CNTI deben ser incorporados en los escenarios de empalme de gobierno. El nuevo Gobierno Nacional debe conocer la existencia, legitimidad y alcance de este espacio de concertación de Gobierno a Gobierno, así como los aportes que la CNTI ha hecho a la construcción de país desde la defensa de los derechos territoriales, la autonomía y el gobierno propio.

Los compromisos asumidos en la CNTI no pertenecen únicamente a una administración. Son obligaciones del Estado colombiano frente a los Pueblos Indígenas. Por eso, deben tener continuidad institucional, responsables definidos, cronogramas verificables y seguimiento permanente, especialmente en un contexto de cambio de Gobierno Nacional.

Durante la sesión también dejamos constancia sobre actuaciones de la Agencia Nacional de Tierras que generan preocupación. Advertimos que la Resolución 202610300179036 del 24 de abril de 2026 no fue consultada ni concertada con los Pueblos Indígenas, y no surtió un proceso de consulta previa, libre e informada.

Desde la CNTI reafirmamos que nuestros vínculos especiales con el territorio sostienen la vida. Por eso, la defensa territorial no es un asunto sectorial ni administrativo: es una condición para la pervivencia de los pueblos, la protección de los sistemas de conocimiento y la continuidad de nuestras formas de gobierno propio.

Hoy reiteramos, más que nunca, que defender los territorios es defender la vida.

CNTI, MPC y CDDHHPPII reciben reconocimiento por sus 30 años de trayectoria política e institucional

CNTI, MPC y CDDHHPPII reciben reconocimiento por sus 30 años de trayectoria política e institucional

En el marco de la Tercera Sesión 2026 CNTI, de Gobierno a Gobierno, el 26 de junio se realizó el acto de conmemoración de los 30 años de creación de la Comisión Nacional de Territorios Indígenas (CNTI), la Mesa Permanente de Concertación (MPC) y la Comisión de Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas (CDDHHPPII), escenarios de diálogo y concertación establecidos mediante los Decretos 1396 y 1397 de 1996.

El acto, convocado por el Senador Indígena Julio César Estrada Cordero, tuvo lugar en el Hotel Inter de Bogotá y destacó la trayectoria, vigencia política e institucional de estos espacios de concertación, así como la incidencia sostenida del movimiento indígena colombiano en la defensa de los derechos territoriales, la participación política, la autonomía, el gobierno propio y los derechos humanos de los Pueblos Indígenas.

Durante la jornada se desarrollaron dos momentos de reconocimiento. En primer lugar, se exaltó el papel histórico de la CNTI, la MPC y la CDDHHPPII mediante el otorgamiento de la Orden del Congreso de la República de Colombia en el grado de Caballero, como reconocimiento a tres décadas de trabajo colectivo, diálogo político y exigibilidad de derechos ante el Estado colombiano.

Este reconocimiento tiene un sentido político profundo. No se trata únicamente de una distinción protocolaria, sino de la valoración pública de escenarios que han permitido sostener la interlocución entre los Pueblos Indígenas y el Estado, tramitar demandas estructurales, defender la vida en los territorios y avanzar en la construcción de garantías para la pervivencia física, cultural y espiritual de los pueblos.

En un segundo momento, los espacios de concertación rindieron homenaje al Senador Indígena Julio César Estrada Cordero, en reconocimiento a su acompañamiento, respaldo político y compromiso con la agenda indígena. En este marco, Camilo Niño, Secretario Técnico Indígena de la CNTI, y Heber Tegría Uncaría, Secretario Técnico Indígena de la MPC, dirigieron palabras de reconocimiento y participaron en la entrega de placa y reconocimientos especiales, junto con delegados, autoridades indígenas y representantes de los espacios conmemorados.

A 30 años de su creación, la CNTI, la MPC y la CDDHHPPII siguen siendo escenarios fundamentales para la defensa de los derechos de los Pueblos Indígenas en Colombia. Su vigencia expresa la fuerza organizativa del movimiento indígena, la necesidad de mantener espacios de diálogo de Gobierno a Gobierno y la responsabilidad del Estado de cumplir los acuerdos, garantizar la participación efectiva y proteger los territorios indígenas.

La conmemoración reafirma que la historia de estos espacios no pertenece solo al pasado. Su continuidad es indispensable para enfrentar los desafíos actuales en materia territorial, normativa, presupuestal, ambiental y de derechos humanos. Defender estos escenarios es defender la palabra colectiva, la autonomía, la memoria política y la pervivencia de los pueblos en nuestros territorios.

¡Defender los territorios es defender la vida!

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