Hasta ahora, la demarcación de 10 territorios en Brasil es la mejor noticia de la COP para los pueblos indígenas: Sineia do Vale

Hasta ahora, la demarcación de 10 territorios en Brasil es la mejor noticia de la COP para los pueblos indígenas: Sineia do Vale

Comunicado de prensa

Por: Bernardo Bejarano / CNTI

La presidenta del Foro Internacional de los Pueblos Indígenas sobre el Cambio Climático (IIPFCC), Sineia do Vale, considera que la demarcación de diez territorios indígenas, anunciada por el Gobierno de Brasil el 17 de noviembre, Día de los Pueblos Indígenas, es “posiblemente” la mejor noticia que las comunidades que ella representa han recibido dentro del marco de la COP30.

En medio del retroceso de tantos derechos, dijo, era indispensable un avance como ese. En los últimos siete años no se habían hecho nuevas demarcaciones de este tipo en Brasil, que pasará de 11 a 21 territorios indígenas reconocidos. Hoy, estos ocupan el 13,8 por ciento del territorio nacional.

En una charla con medios de comunicación de su país y de Colombia, la líder brasileña destacó el trabajo de los especialistas indígenas en cada una de las áreas de la lucha contra el cambio climático, y se declaró expectante por los documentos que produzca la cumbre de Belém do Pará.

“El texto final de la COP siempre es una sorpresa. Pronto veremos si realmente los países asumen las tierras indígenas como una política de mitigación y adaptación, si vamos a tener financiamiento directo, como lo hemos buscado, y cuáles son los mecanismos para llegar a nuestras comunidades. Queremos que nuestros derechos estén garantizados en todo lo que se firme”, subrayó.

Eileen Mairena Cunningham, punto focal (enlace) de los Pueblos Indígenas para la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, presente en la cita de Do Vale con la prensa, destacó que en esta COP se ha logrado una mayor visibilidad en el tema de las finanzas climáticas.

“Tanto el Fondo Verde para el Clima como el Fondo de Adaptación están retomando las recomendaciones de una ventana de acceso directo para los pueblos indígenas. Eso va mejor encaminado que antes de venir a Belém. No creo que esa ventana se lance aquí, como esperábamos, pero sí hay un compromiso para un proceso de consulta sobre cómo se podría abrir”, dijo la nicaragüense.

Do Vale, perteneciente el pueblo wapichana, alertó además por la falta de información relacionada con el impacto del cambio climático sobre las mujeres indígenas, constatada recientemente por un estudio realizado por varias juezas brasileñas. Este documento, señala, evidencia la “invisibilidad” de los estragos que el fenómeno ambiental viene causando en la vida social y cultural de las mujeres, especialmente las más jóvenes, así como en el conocimiento tradicional de las comunidades. No obstante, destacó el creciente liderazgo femenino en las discusiones climáticas.

De datos sobre los territorios a datos con los territorios

De datos sobre los territorios a datos con los territorios

En el marco de la COP30 se realizó el evento paralelo “De datos sobre los territorios a datos con los territorios: plataformas espaciales para el ejercicio de derechos de los Pueblos Indígenas, afrodescendientes y comunidades locales”, convocado por International Land Coalition. El panel reunió a Camilo Niño Izquierdo (CNTI), Zac Romo (COICA), Sara Ramírez (RAISG) y Tiziana Ambroisi(LandMark), quienes compartieron experiencias y desafíos en el uso de sistemas de información geográfica para la defensa territorial.

El espacio enfatizó que la información espacial no puede producirse “sobre” los territorios, sino con los territorios, garantizando soberanía de datos, metodologías participativas y pertinencia cultural. Las intervenciones resaltaron que estos sistemas no son únicamente herramientas técnicas: son instrumentos de memoria, defensa de derechos y protección territorial, indispensables para enfrentar presiones extractivas, decisiones estatales y políticas que afectan los territorios ancestrales.

El panel mostró cómo la falta de datos o la fragmentación de la información limita las capacidades de defensa territorial, especialmente en la Amazonía. Zac Romo subrayó que muchos pueblos ya tenían formas propias de ordenamiento que fueron interrumpidas por lógicas estatales, y que hoy es urgente fortalecer la formación de monitores territoriales para seguimiento de deforestación, incendios, salud ambiental y vulneración de derechos, con enfoque de género.

Sara Ramírez presentó el trabajo de RAISG, que produce información socioambiental colaborativa para la región amazónica. Destacó la iniciativa AMA 2.0, un sistema de análisis que integra presiones, amenazas e indicadores de respuesta territorial para identificar riesgos y factores protectores clave.

Tiziana Ambroisi explicó que LandMark busca cubrir vacíos globales sobre tierras indígenas y comunitarias mediante datos abiertos sobre tenencia, carbono y amenazas, articulándose con RAISG y plataformas regionales para fortalecer la evidencia que sustenta los derechos territoriales.

Camilo Niño Izquierdo presentó el Sistema de Información Geográfica Indígena (SIG-I) de la CNTI, una herramienta que integra conocimientos propios, saberes ancestrales y tecnología para fortalecer la autonomía, la protección de espacios sagrados, la planificación territorial y la defensa de derechos colectivos.

Los panelistas coincidieron en que uno de los mayores retos es lograr equivalencias metodológicas que permitan que los datos producidos por los pueblos sean reconocidos por los Estados. Para ello, es indispensable construir protocolos comunes, sistemas de alerta temprana y guías que articulen plataformas globales con sistemas territoriales.

El evento concluyó afirmando que no puede haber justicia ambiental sin soberanía de datos indígena y comunitaria. Las plataformas solo tendrán sentido si fortalecen la autodeterminación, protegen la integridad territorial y permiten incidir en políticas climáticas, de ordenamiento y de protección de la Madre Tierra.

¡Defender los territorios, es defender la vida!

La comunidad de Je’ruriwa Yukuna continúa sin avances en sus derechos territoriales

La comunidad de Je’ruriwa Yukuna continúa sin avances en sus derechos territoriales

El 18 de noviembre de 2025 se realizó sesión de la mesa de seguimiento para evaluar el cumplimiento de las órdenes judiciales emitidas en favor de la comunidad Je’ruriwa Yukuna, orientadas a garantizar su derecho al territorio, una reubicación digna y la reparación integral colectiva.

En este importante espacio participaron la Procuraduría General de la Nación, la Unidad para las Víctimas, la Agencia Nacional de Tierras, la Sociedad de Activos Especiales, el Ministerio del Interior y la Gobernación de Cundinamarca.

Desde la Secretaría Técnica Indígena de la Comisión Nacional de Territorios Indígenas expresamos profunda preocupación por la persistente falta de avances y de respuestas efectivas por parte de la Agencia Nacional de Tierras en el proceso de formalización territorial.

Esta situación, agravada por la demora institucional, se ve aún más afectada por manifestaciones de racismo estructural provenientes de la administración municipal de Paratebueno, Cundinamarca, que han obstaculizado el avance de los procesos en favor de la comunidad, desconociendo sus derechos fundamentales como pueblo indígena víctima del conflicto armado.

La ausencia de una solución efectiva a la problemática territorial impide el acceso pleno a la reparación integral colectiva, generando condiciones de revictimización y precariedad para el pueblo Je’ruriwa Yukuna.

En consecuencia, la STI de la CNTI hace un llamado urgente a las entidades responsables a acelerar el cumplimiento de las órdenes judiciales y exhorta a los entes de control a iniciar las investigaciones correspondientes para enfrentar la grave vulneración de los derechos de esta comunidad, sujeto de especial protección constitucional.

¡Defender los territorios es defender la vida!

Incidencia de la CNTI en la Ruta Integral del Pueblo Arhuaco: saneamiento y sexta ampliación del Resguardo Kogui Malayo Arhuaco

Incidencia de la CNTI en la Ruta Integral del Pueblo Arhuaco: saneamiento y sexta ampliación del Resguardo Kogui Malayo Arhuaco

El 11 de noviembre de 2025 se llevó a cabo la Mesa Técnica correspondiente a la Sesión N.º 120 del Consejo Directivo de la Agencia Nacional de Tierras (ANT), con la participación de la Secretaría Técnica Indígena (STI) de la Comisión Nacional de Territorios Indígenas (CNTI). Durante esta jornada se abordaron temas estratégicos relacionados con la formalización y protección de los territorios indígenas, reafirmando el compromiso del Estado con el goce efectivo de los derechos territoriales de los pueblos indígenas de Colombia.

Como resultado de este proceso, el 12 de noviembre de 2025, el Consejo Directivo de la ANT aprobó el procedimiento de saneamiento y sexta ampliación del Resguardo Indígena Kogui Malayo Arhuaco, ubicado en los municipios de Dibulla, Riohacha y San Juan del Cesar, en el departamento de La Guajira, y en los municipios de Santa Marta y Ciénaga, en el departamento del Magdalena.

Esta aprobación marca un avance clave dentro de la Ruta Integral del Pueblo Arhuaco, un proceso construido a partir del Acuerdo de Jimain, firmado el 25 de noviembre de 2023 entre el Gobierno Nacional y las autoridades Arhuacas, con el acompañamiento de la Comisión Nacional de Territorios Indígenas (CNTI). Dicho compromiso fue ratificado mediante el Acuerdo 21 de la VI Sesión Mixta de la CNTI, celebrada el 1 de diciembre de 2023, en la que se definió la puesta en marcha de una ruta interinstitucional orientada a la ampliación, saneamiento, adquisición y restitución de derechos territoriales de los resguardos Arhuaco de la Sierra, Businchama y Kogui Malayo Arhuaco.

Desde entonces, la CNTI, a través de su Secretaría Técnica Indígena, ha acompañado de manera permanente el desarrollo de esta ruta, fortalecida mediante los acuerdos y mesas técnicas posteriores que han permitido avanzar en la coordinación interinstitucional entre las entidades del Estado y las autoridades Arhuacas.

Este hito se suma a los avances alcanzados en cumplimiento de los compromisos suscritos en el marco de la CNTI, que han permitido consolidar un proceso articulado para la protección del territorio ancestral y la seguridad jurídica del pueblo Arhuaco. Todos estos esfuerzos han contribuido a la consolidación de la Ruta Integral, generando condiciones para la pervivencia cultural, la autonomía y el fortalecimiento del gobierno propio.

La aprobación de este proyecto de acuerdo se consolida como un resultado tangible del trabajo conjunto entre las comunidades, la CNTI y las instituciones del Gobierno Nacional, reafirmando los compromisos asumidos en la Ruta Integral del Pueblo Arhuaco. Este logro refleja el esfuerzo colectivo por garantizar la seguridad jurídica, la protección integral y la pervivencia del territorio ancestral, en coherencia con el mandato del Decreto 1500 de 2018 y los principios de la Línea Negra (Sheshiza).

Desde la Secretaría Técnica Indígena de la CNTI reiteramos que la formalización, ampliación y saneamiento de los territorios indígenas no son simples trámites administrativos: son actos de justicia histórica y de protección de la vida de los pueblos originarios.

¡Defender los territorios es defender la vida!

CRIC presentó en la COP30 el Mandato ATEA, una herramienta de derecho propio para hacer respetar los derechos de la Tierra

CRIC presentó en la COP30 el Mandato ATEA, una herramienta de derecho propio para hacer respetar los derechos de la Tierra

Comunicado de prensa

Por: Bernardo Bejarano / CNTI

El Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) expuso en el pabellón de Colombia en la COP el Mandato ATEA, un instrumento de gobierno propio que el año pasado fue reconocido por el Estado.

En el conversatorio ‘Mandato ATEA: sinergias entre biodiversidad y cambio climático para la protección de la Madre Tierra (Uma Kiwe)’, Adalberto Sánchez, líder de Espacios de Vida del CRIC, destacó que esta iniciativa indígena dio lugar al Decreto Ley 1094 de 2024, que hace unos días fue declarado exequible por la Corte Constitucional.

El mandato, constituido por 36 artículos y cuya sigla significa Autoridad Territorial Económica-Ambiental, busca reducir la presión extractivista y recuperar áreas degradadas en las zonas de influencia de los 11 pueblos reunidos en el CRIC, hacer prevalecer los derechos indígenas en esas jurisdicciones y, en general, defender de los derechos de la Madre Tierra.

Todo esto, a partir del convencimiento de que los espacios de vida van allá de los espacios físicos, y se construyen a partir de la relación de las comunidades con los animales, los vegetales y los minerales.

Para el CRIC, como para el resto del Caucus Indígena reunido en Belém (Brasil), la biodiversidad y el clima no deben tener agendas separadas, “pues ambas son expresiones del equilibrio natural”, en palabras de Sánchez.

Finalmente, el líder caucano defendió que la autoridad territorial es uno de los pilares de las soluciones climáticas y que la supervivencia de los pueblos indígenas y la protección del planeta son inseparables. “El Mandato ALTEA es una contribución del CRIC a la humanidad, concluyó.

De Brasil a Nueva Zelanda

Después de Sánchez habló Ceiça Pitaguary, secretaria de Gestión Ambiental y Territorial del Ministerio de los Pueblos Indígenas de Brasil, quien contó que desde 2012, cuando se expidió la Política Nacional de Tierras Indígenas, el Estado del país vecino reconoce la gestión que los pueblos originarios hacen de sus territorios. En el país vecino el Estado reconoce la gestión indígena de sus territorios desde 2012, cuando se expidió la Política Nacional de Tierras Indígenas.

Esta política, explicó la funcionaria, permite que los planes de gestión territorial y ambiental (el equivalente de los POT colombianos) se construyan a partir de los usos y costumbres de los pueblos indígenas.

Pitaguary destacó que la norma de 2012 se construyó de abajo hacia arriba, mediante consultas a los pueblos indígenas. “Desde entonces es una “herramienta de protección de los territorios”, agregó.

El panel, moderado por María Violet Medina Quiscué, del pueblo nasa, se cerró con una breve intervención de Macy Duxfield, una joven maorí de Nueva Zelanda, quien recordó que la relación entre ellos y quienes ostentan el poder en el país se remonta a 1840, cuando funcionarios de la Corona británica y jefes tribales de la isla norte firmaron el Tratado de Waitangi. Este es considerado como el documento fundacional de la nación oceánica y el punto de referencia para las relaciones entre el Estado y los pueblos indígenas.

¡Defender los territorios es defender la vida!

 

Defensoras Territoriales Indígenas frente a las economías extractivas y la transición energética en Colombia

Defensoras Territoriales Indígenas frente a las economías extractivas y la transición energética en Colombia

En el marco de la COP30, la Comisión Nacional de Territorios Indígenas (CNTI), con el apoyo de Forest Peoples Programme (FPP), realizó el evento paralelo “Defensoras territoriales indígenas, economías extractivas y transición energética en Colombia”, un espacio dedicado a visibilizar la voz, el liderazgo y las luchas de las mujeres indígenas frente a las transformaciones globales que impactan directamente sus territorios.

El panel estuvo integrado por Cielo Chindoy Muchavisoy, mujer indígena del Pueblo Kamëntšá, politóloga e internacionalista, defensora de los derechos territoriales y del Buen Vivir en el Valle de Sibundoy; y Paola Chindoy, mujer Kamëntšá y presidenta de ASOMI (Asociación de Mujeres Indígenas Sabedoras de la Medicina Ancestral), reconocida por su liderazgo en la defensa de los derechos de las mujeres y de los territorios. La conversación fue moderada por Camilo Niño Izquierdo, Secretario Técnico Indígena de la CNTI.

Las panelistas coincidieron en que no puede hablarse de justicia climática ni de transición energética justa sin reconocer la centralidad de los territorios indígenas y el rol de las mujeres que los sostienen.

Desde la experiencia Kamëntšá, explicaron que la justicia ambiental solo es posible cuando se respeta el tejido espiritual, cultural y comunitario que garantiza la vida. La transición energética no puede basarse en nuevas formas de extractivismo “verde”, sino en procesos construidos con los pueblos y no sobre sus territorios.

En su intervención, Cielo y Paola subrayaron que las decisiones globales aún se toman lejos de los territorios, sin comprender las realidades concretas que viven las mujeres indígenas. Persisten brechas estructurales: escasa representación en los espacios formales de negociación, falta de reconocimiento de sus aportes a la protección de los ecosistemas, ausencia de mecanismos reales para incluir sus propuestas en políticas climáticas y energéticas.

Aseguraron que sin la participación plena, efectiva y vinculante de las mujeres indígenas, la COP30 corre el riesgo de repetir la distancia histórica entre discursos globales y realidades territoriales.

El espacio visibilizó los riesgos específicos que enfrentan las mujeres indígenas en Colombia: violencia armada y presencia de actores ilegales, presiones extractivas, criminalización del liderazgo comunitario, sobrecarga de cuidados y afectaciones emocionales y espirituales.

Las panelistas hicieron un llamado claro a los gobiernos y a la comunidad internacional: proteger a las defensoras territoriales es indispensable para proteger la vida y el equilibrio de los territorios. No hay transición energética posible si continúa el despojo, la amenaza y la violencia contra quienes cuidan la tierra.

El evento cerró con un mensaje dirigido a todas las mujeres indígenas que defienden la vida en sus territorios: la fuerza de las defensoras nace de la memoria colectiva, de los saberes ancestrales y del mandato espiritual de cuidar la Madre Tierra. Su caminar sostiene las luchas colectivas y recuerda que la defensa del territorio no debe costar la vida.

¡Defender los territorios, es defender la vida!

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