La Coordinación de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA) realizó una invitación a Camilo Niño, secretario técnico de la Comisión Nacional de Territorios Indígenas (CNTI) con el fin de que participe los días 3, 4 y 5 de agosto, en el proyecto sobre “Alianza para Pueblos, Naturaleza y Clima en los Andes Tropicales” en Quito, Ecuador.
En el marco de este espacio, se pretende contar con varias voces de líderes y lideresas de los nueve países de la cuenca amazónica, para dar cumplimiento a uno de los objetivos principales y así, aumentar el reconocimiento de los derechos locales sobre la Madre Tierra y poder trascender a unas propuestas globales para la conservación de los territorios de la región de los Andes Tropicales.
En los diálogos entre los voceros y voceras de los países invitados, se han presentado en breve los acuerdos de parís sobre los impactos del clima y el desarrollo que buscan mitigar el cambio climático, resaltando que los continentes de África, Asia y América Latina, albergan alrededor del 70% de los bosques tropicales del mundo.
De igual manera, se habla de un compromiso 30/30 que corresponde a la garantía de proteger el 30% del planeta para el año 2030, además del crear un fortalecimiento de los Pueblos Indígenas y organizaciones a través de la autonomía y la unidad de los países de Colombia, Perú, Ecuador y Bolivia.
Por otro lado, el intercambio de saberes se ha centrado en la tenencia de la tierra, la importancia de brindar la seguridad jurídica a los territorios y todo lo que tiene que ver con el Gobierno Propio. Por ende, en el marco de este proceso, se busca trabajar de manera conjunta con cada uno de los partícipes que hacen posible este proyecto, para la construcción de una agenda conjunta, con el fin de poder impulsar las iniciativas que contribuyan a la protección de siete millones de hectáreas para la protección del territorio para el año 2025 y cien millones de hectáreas para el tema de gobernanza en estos cuatro países.
Actualmente, existen varios retos, particularidades y problemáticas que aquejan a los diferentes países frente a la implementación de las políticas climáticas y la adaptación de convenios de varios países. Por eso, en lo corrido de estos días que comprende el desarrollo de este evento, se van a socializar y evaluar tres ejes fundamentales, i. las oportunidades que existen, ii. Las estrategias o las rutas de implementación y, por último, la estrategia que se va a utilizar para todo lo que se quiere en materia de protección y defensa de los derechos territoriales de los pueblos indígenas de los cuatro países.
Desde el Observatorio de Derechos Territoriales de los Pueblos Indígenas (ODTPI) de la CNTI, estaremos visibilizando las experiencias compartidas en el evento, sobre las acciones que llevan a cabo los pueblos y organizaciones, siguiendo el conocimiento ancestral como un factor clave a nivel nacional e internacional para la exigencia, conservación y mitigación del cambio climático.
Desde este espacio de diálogo y concertación, hacemos un llamado urgente a la Unidad de Víctimas y la Unidad de Restitución de Tierras, para que los casos o procesos que contengan problemáticas, afectaciones y pretensiones identificadas por las comunidades, se active la ruta étnica de protección, de igual modo avancen de manera correcta y oportuna en la restitución de derechos territoriales, acatando los principios del Decreto 4633 de 2011. (más…)
La Asociación de Autoridades Tradicionales Awá, Organización Unidad Indígena del Pueblo Awá (UNIPA), fue creada el 6 de junio de 1990, con la intención de unificar y fortalecer el pueblo indígena, conformada por 32 resguardos, con una población promedio de 23.000 indígenas, dentro de la jurisdicción de los municipios de Cumbal, Santa Cruz, Barbacoas, Mocoa, Puerto Asís, Valle de Guamez, San Miguel, la Dorada, Orito, Ricaurte y ubicados en el sur del departamento de Nariño.
Actualmente, el Pueblo Indígena cuenta con una serie de problemáticas generadas por tres décadas del conflicto. Desde los años 90, este Pueblo Indígena ha sido víctima de la presencia de grupos armados, la mafia y de las rutas del narcotráfico que han puesto en riesgo la permanencia y pervivencia física y cultural de este pueblo en su territorio.
Sumado a esto, existe una tergiversación y una precariedad en la seguridad jurídica de sus territorios, un factor que ha facilitado ampliamente el despojo y la invasión territorial en resguardos con presencia de cultivos ilícitos e incluso, con actividades militares en zonas de ampliación.
En los últimos días, se ha conocido del Pueblo Awá, por el recrudecimiento de la violencia tras los asesinatos de Juan Orlando Moriano, líder Awá y gobernador suplente del resguardo Inda Sabaleta, Jhon Faver Nastacuas y Carlos José, integrantes de la guardia indígena, quienes acompañaban a Juan Orlando. Con ellos, el Observatorio de Hechos Victimizantes contra el Pueblo Awá de la UNIPA, se registran 95 personas asesinadas después de la firma del Acuerdo Final de Paz (AFP).
Por otro lado, en el marco de la rueda de prensa, la Asociación de Autoridades Tradicionales Awá-UNIPA, manifestó que la Defensoría del Pueblo, alerto sobre la presencia de más de 10 grupos armados, situación que no es ajena a la realidad que vive el pueblo, pero que no hace parte de una condicionalidad para que la Agencia Nacional de Tierras (ANT) no avance con la formalización de su territorio, desconociendo lo estipulado en el AFP.
En este espacio, la delegación del pueblo Awá como hijos de la selva, expresó ser un pueblo de paz y de armonía que ha creado una serie de estrategias de pervivencia por la UNIPA, con el fin de que la guardia indígena, las mujeres, niños y niñas, no sigan siendo víctimas de hostigamientos, amenazas y asesinatos por defender la vida y el territorio.
Teniendo en cuenta la crisis humanitaria que está viviendo el Pueblo Indígena Awá, varias organizaciones y espacios de derechos humanos, sociales y territoriales, nos sumamos a la rueda de prensa, al acompañamiento de la “Minga por la vida y la dignidad del Pueblo Awá UNIPA” y al rechazo contundente de estos hechos de violencia que desarmonizan los territorios y que vulneran los derechos humanos y territoriales del Pueblo Indígena.
Desde la Comisión Nacional de Territorios Indígenas (CNTI) atendemos la solicitud del Pueblo Indígena Awá, reiteramos y nos sumamos al llamado urgente a las organizaciones competentes para que avancen en la formalización del territorio, como un derecho fundamental para el fortalecimiento del proceso organizativo y territorial de la organización UNIPA; para el reconocimiento del ejercicio de defensa de los Pueblos Indígenas en materia territorial, la importancia del manejo, el cuidado de la biodiversidad hídrica y biológica que hay en nuestro país, para la pervivencia no solo de los de los pueblos ancestrales, si no, de toda la humanidad.
En ese sentido, denunciamos que:
El territorio Awá (Katsa Su) ha sido reconocido como sujeto colectivo de derechos víctima en el marco del conflicto armado, ejemplo de ello la acreditación ante la JEP. Solicitamos a la JEP, así como a la Unidad de Restitución de Tierras, se avance en las medidas que permitan la protección real y material del territorio, así como lo referido a la restitución de los derechos territoriales.
Dadas las afectaciones ambientales en el territorio que con ocasión al conflicto armado se han presentado como consecuencia de los derrames de crudo, ya sea por voladuras al tubo del Oleoducto Transandino o la instalación de válvulas caseras para el robo del crudo por parte de los diferentes actores armados ilegales que hacen presencia en la zona.
La pervivencia de las comunidades indígenas en su territorio se ha visto impactada porque se han secado algunas fuentes hídricas y se han contaminado los ríos y quebradas de donde deviene el sustento del sujeto colectivo afectado el derecho a la soberanía alimentaria, así como el derecho vital al agua, al ambiente sano, entre otros. En ese sentido, le exigimos a la autoridad ambiental competente, que adelante las acciones tendientes a la mitigación y recuperación del territorio en consulta con las autoridades del pueblo Awá.
Así mismo, se hace un llamado a la Fuerza Pública para que cuando adelante labores de destrucción de infraestructura o droga incautada, tome las medidas respectivas ante la quema de estos elementos y consulte con las autoridades del pueblo Awá, toda vez que está generando impactos en el ambiente y en la salud de los comuneros ya que, en ocasiones estas explosiones causan lluvias con fuertes olores, que han generado enfermedades en la piel y enfermedades respiratorias, especialmente a menores de edad.
Denunciamos, la constante afectación al derecho a libre movilidad por el territorio ya que por parte de los actores armados sea han instalado minas antipersonales en los caminos y cerca de donde se desarrollan diferentes actividades cotidianas para las comunidades Awá. Tras la firma del Acuerdo Final se han contabilizado por el observatorio UNIPA 10 accidentes mortales. Esta situación no sólo afecta el derecho de la libertad de movilidad sino también la autonomía y gobierno propio de los pueblos indígenas ya que el control territorial que realiza la Guardia Indígena está debilitado por estas presiones en el territorio.
Finalmente, desde la Comisión Nacional de Territorios Indígenas le solicitamos a la Agencia Nacional de Tierras – ANT, avanzar en la formalización de los derechos territoriales de las comunidades:
Watsalpi
Guelmambi El Bombo
Sangulpí
Arenal
Alto Peña Lisa.
Así como en los procesos de saneamiento y ampliación que tienen pendientes, ya que la inseguridad jurídica de los territorios como consecuencia a la deuda histórica que ha tenido la institucionalidad de tierras en el reconocimiento de la propiedad colectiva, ha sido instrumental al despojo que hemos sufrido los pueblos indígenas en el conflicto armado aún existente en nuestros territorios.
Por último, nos solidarizamos con todas las familias del Pueblo Awá y le exigimos al gobierno nacional tomar las medidas necesarias para la protección y la garantía de los derechos fundamentales del pueblo hermano Awá ante las continuas, sistemáticas y graves violaciones a los derechos humanos y territoriales de los pueblos indígenas. ¡Cuenten con nosotros para la paz, nunca para la guerra!
¡Un indígena sin tierra, es como un fogón sin leña!
El pasado 2 de mayo del presente año la Comisión Nacional de Territorios Indígenas (CNTI) inició la sesión autónoma del equipo técnico para definir la ruta de implementación a corto, mediano y largo plazo, de los 10 años de la prórroga del Decreto Ley 4633 del 2011, sobre la Restitución de Derechos Territoriales. De acuerdo a lo estipulado, se cumplieron tres sesiones que finalizaron el viernes 8 de julio del 2022.
Este espacio fue suscrito en la sesión III de la CNTI en el año 2021, donde se pactó un acuerdo para avanzar con la ruta de restitución de los territorios indígenas, considerando que se dio una prórroga de 10 años del Decreto Ley (DL) sin consulta. Cabe recordar que este DL surgió a partir de una sentencia de la Corte Constitucional de Colombia que declaró un Estado de Cosas Inconstitucionales donde se resume que los territorios y los Pueblos Indígenas son una unidad que no se podría entender por separado y, por lo tanto, necesita de una reparación conjunta e integral.
https://youtu.be/3Si4kbhcl5g
Durante las sesiones que se realizaron, se analizó de manera general lo que ha sido el proceso de restitución de tierras, el avance e implementación de los 10 años cumplidos en un periodo comprendido desde el año 2011 al 2021 y que a partir de este análisis, de este proceso se identificó que este DL tuvo una elaboración exhaustiva que integra componentes del derecho propio. Sin embargo, la institucionalidad no ha desarrollado a cabalidad y conforme lo requieren los Pueblos Indígenas en Colombia.
Teniendo en cuenta esto, se construye una ruta, partiendo del cómo los Pueblos Indígenas de Colombia orientan al Gobierno la implementación de este Decreto Ley. Esta ruta construida por los Pueblos Indígenas a través de la delegación de las Autoridades y organizaciones nacionales indígenas que presentarán al Gobierno Nacional para su efectiva implementación donde se priorice y garantice una seguridad jurídica real y efectiva para el goce de los derechos territoriales de los pueblos originarios del país.
El pasado 26 de junio, las Autoridades Indígenas alertaron sobre el secuestro de cuatro personas indígenas del pueblo Wounaan y un afrodescendiente en la Playa de Orpua, en el municipio del Bajo Baudó en Chocó. Al parecer, el rapto y hostigamiento que recibieron las personas interceptadas se dio en medio de enfrentamientos por los grupos armados ilegales entre el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el Clan del Golfo.
Después de no saber del paradero de las cinco personas, el día de ayer 27 de junio, las respectivas Autoridades Indígenas, reportaron el hallazgo de los cuerpos de los desaparecidos en el sector El Venado, ubicada entre Orpúa y Pichimá, municipio de Litoral de San Juan departamento del Chocó. Frente a esta situación las comuniades Indígenas manifestaron su impotencia y dolor ante los desplazamientos, reclutamientos y constantes asesinatos en contra de sus habitantes.
Los nombres de las víctimas del vil asesinato de las cinco personas, ocurridos en inmediaciones de la Playa de Orpúa, Chocó, corresponden a: Luis Alberto Ismare Chamarra de 22 años, Albis Puchicama Barrigon de 25 años, los hermanos, Jhonsy Membache Carpio de 23 años y Erofio Membache Carpio de 25 años, todos ellos del resguardo de (Buenavista – Unión Pitalito), por su parte el señor José Antonio Hurtado del Pueblo Afrocolombiano pertenacia a la comunidad Montaño de Playa de Orpúa.
Desde la Comisión Nacional de Territorios Indígenas (CNTI), rechazamos de manera contundente estos hechos de violencia que desarmonizan los territorios y que atentan contra la tranquilidad y que vulneran sus derechos humanos y territoriales de los Pueblos Indígenas y compañeros Afrodescendientes.
Por otro lado, nos solidarizamos con todas las familias del Pueblo Wounaan y hacemos un llamado urgente a todos los organismos de control y demás organizaciones competentes para que investiguen de manera inmediata este vil asesinato para que este hecho tan lamentable que viven hoy los compañeros y compañeras del territorio del Chocó no quede en la impunidad.