En el marco de la implementación de la Ruta Indígena del Plan de Acción de Biodiversidad 2030, el 20 de marzo se desarrollamos un encuentro de organizaciones indígenas para dialogar sobre los Territorios Indígenas en relación con la Meta 3 del Marco Mundial de Biodiversidad Kunming-Montreal.
Este espacio nos permitió profundizar, desde la visión de los Pueblos Indígenas, en la comprensión de los territorios indígenas como espacios fundamentales para la protección de la vida, la garantía de los derechos territoriales y el reconocimiento de otras formas de conservación distintas a las áreas protegidas y a las OMEC.
La jornada reafirmó la necesidad de que los debates sobre biodiversidad incorporen de manera efectiva las formas propias de relación, cuidado y ordenamiento que los Pueblos Indígenas hemos sostenido ancestralmente en nuestros territorios. Esta reflexión reafirma que los territorios no pueden ser entendidos únicamente desde categorías administrativas o externas, sino desde su integralidad cultural, espiritual, política y ambiental.
Durante el encuentro también avanzamos en la construcción de un lenguaje común y en la definición de rutas de trabajo para la implementación de los acuerdos concertados en el marco del Plan de Acción de Biodiversidad 2030. Este ejercicio busca fortalecer la articulación entre organizaciones indígenas y consolidar herramientas que permitan dar seguimiento a los compromisos asumidos en materia de biodiversidad desde un enfoque de derechos.
Reiteramos que la defensa de los territorios indígenas es también una condición indispensable para el cuidado de la naturaleza y la vida. No es posible hablar de biodiversidad ni de conservación sin reconocer el papel de los Pueblos Indígenas en la protección integral de los territorios y sin garantizar plenamente nuestros derechos.
Proteger los territorios indígenas es proteger formas de conocimiento, gobierno propio y relacionamiento con la Madre Tierra que siguen siendo fundamentales para enfrentar la crisis climática y la pérdida de biodiversidad. Sin derechos territoriales, no hay cuidado real de la naturaleza ni futuro posible para la vida.
¡Defender los territorios es defender la vida!






