En el marco de la clausura de la II Conferencia Internacional de Reforma Agraria y Desarrollo Rural, los Pueblos Indígenas, los Pueblos Negros, Afrocolombianos, Raizales y Palenqueros, y las comunidades campesinas de Colombia firmamos el Pacto Nacional por la implementación de la Reforma Agraria y Acuaria Estructural Integral y Popular.
Este momento es el resultado de un proceso político previo. Durante los años 2025 y 2026 se desarrollaron múltiples espacios de conversación común. Luego de un ejercicio de diálogo autónomo y construcción colectiva, surgió el Mandato por los Territorios, la Tierra, el Agua, los Ríos, los Mares y Maritorios, la Naturaleza y la Vida: Redistribución, Democracia, Transformación del Campo y Recuperación de los Vínculos Originarios, Ancestrales, Tradicionales, Históricos, Sociales y Populares.
El Pacto suscrito en la clausura recoge y proyecta ese Mandato. Surge de un ejercicio de diálogo político conjunto entre los pueblos y el Gobierno Nacional, construido desde sus procesos organizativos, y expresa el compromiso de avanzar en la implementación efectiva de una Reforma Agraria estructural, integral y popular con enfoque de derechos y justicia territorial.
En un acto de justicia histórica y política, fruto de las luchas sostenidas por los pueblos y comunidades en defensa de la tierra y el territorio, el Gobierno reconoce la legitimidad de las expresiones populares y comunitarias que sostienen la vida en todo el país. En ese contexto, reconoce integralmente el Mandato de los Pueblos Indígenas, los Pueblos Negros, Afrocolombianos, Raizales y Palenqueros y de las comunidades campesinas, y asume que este Pacto materializa y proyecta los propósitos comunes de transformación estructural construidos desde los territorios.
En esta jornada de celebración popular, que ratifica un compromiso histórico de transformación nacional, se firmó el Pacto como expresión de la voluntad política del Gobierno Nacional y de la autonomía de los Pueblos Indígenas, los Pueblos Negros, Afrocolombianos, Raizales y Palenqueros y las comunidades campesinas.
El Gobierno Nacional se compromete a respetar los máximos estándares nacionales e internacionales de protección de los derechos humanos y territoriales de los Pueblos Indígenas, de los Pueblos Negros, Afrocolombianos, Raizales y Palenqueros y de las comunidades campesinas, conforme a sus particularidades.
Desde los Pueblos Indígenas reafirmamos que este Pacto no es un punto de llegada, sino el inicio de una etapa de exigibilidad y cumplimiento. La Reforma Agraria solo tendrá legitimidad si garantiza nuestros derechos territoriales, respeta la autonomía y fortalece el gobierno propio. Seguiremos ejerciendo autoridad, movilización y monitoreo para que lo acordado se materialice en transformaciones reales en los territorios. La paz, la democracia, la justicia social y ambiental pasan por el reconocimiento efectivo de nuestros derechos colectivos.
No hay Reforma Rural justa sin los Pueblos Indígenas
¡Defender los territorios, es defender la vida!






