En el marco de la participación plena y efectiva de los Pueblos Indígenas en las agendas internacionales de biodiversidad y cambio climático, el 26 de mayo la Secretaría Técnica Indígena de la Mesa Permanente de Concertación (MPC) y la Secretaría Técnica Indígena de la Comisión Nacional de Territorios Indígenas (CNTI) nos reunimos con el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible y el Ministerio de Relaciones Exteriores.
Este espacio se orientó a fortalecer las condiciones políticas, técnicas e institucionales necesarias para garantizar una participación real y efectiva de los Pueblos Indígenas c en los escenarios internacionales donde se discuten decisiones que afectan directamente nuestros territorios, sistemas de vida y derechos colectivos.
La jornada permitió avanzar en la implementación del Protocolo de Relacionamiento para la participación de los Pueblos Indígenas en los escenarios internacionales de las agendas ambientales. También permitió establecer espacios para la construcción de rutas de trabajo de cara a la COP17 del Convenio sobre la Diversidad Biológica y la COP31 de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.
Este proceso no puede entenderse como un simple mecanismo de interlocución formal. Se trata de una herramienta necesaria para garantizar que la participación indígena tenga las condiciones políticas, técnicas y financiera para que nuestra voz, conocimientos y propuestas sean escuchadas y tenidas en cuenta en las posiciones y decisiones nacionales e internacionales.
Reiteramos que la participación plena y efectiva de los Pueblos Indígenas en estos escenarios es una condición necesaria para garantizar decisiones justas, incluyentes y coherentes con la protección integral de los territorios. No basta con abrir espacios de presencia o representación simbólica. Es indispensable que participemos en condiciones que reconozcan nuestro carácter de sujetos colectivos de derechos, con formas propias de deliberación y prioridades políticas frente a la crisis climática, la pérdida de biodiversidad y las transformaciones que hoy se impulsan desde la gobernanza ambiental global.
Nuestros sistemas de conocimiento, nuestras propuestas y nuestros sistemas de vida deben ser reconocidos como fundamentales para enfrentar la crisis climática y la pérdida de biodiversidad. Los Pueblos Indígenas no llegamos a estos escenarios como actores marginales ni como voces complementarias. Llegamos con una experiencia histórica de cuidado territorial, con sistemas de gobierno y conocimiento propios, y con propuestas construidas desde territorios que son indispensables para el cuidado del planeta. Por eso, nuestra participación debe traducirse en incidencia real sobre las decisiones, los compromisos y las rutas de implementación que se adopten.
Avanzar en estas rutas de trabajo implica también reconocer que no puede haber política internacional ambiental legítima si se construye al margen de los Pueblos Indígenas, quienes ancestralmente hemos y seguimos cuidando la vida. La participación indígena en la COP17 y en la COP31 debe contribuir a que Colombia llegue a estos escenarios con posiciones consistentes que garanticen nuestros derechos.
¡Defender los territorios es defender la vida!






