Desde la Comisión Nacional de Territorios Indígenas – CNTI expresamos nuestra profunda preocupación y rechazamos de manera categórica los hechos de violencia, intimidación y vulneración de los derechos territoriales ocurridos el día 8 de junio de 2026 contra la comunidad indígena Iwitsulibo del Pueblo Sikuani, ubicada en el municipio de Puerto Gaitán, Meta.
De acuerdo con la información suministrada por las Autoridades Indígenas y Organizaciones acompañantes, un grupo de personas ingresó al territorio donde se encuentra la comunidad, generando actos de hostigamiento, amenazas e intimidación que afectaron la tranquilidad, la integridad y las viviendas de las familias indígenas que habitan este espacio y mantienen con él una relación ancestral, cultural y espiritual.
Advertimos que estos hechos no constituyen un episodio aislado, sino que hacen parte de un proceso histórico y sistemático de afectación a los derechos territoriales del Pueblo Indígena Sikuani, particularmente en el municipio de Puerto Gaitán. Durante décadas, estas afectaciones se han manifestado a través del despojo de tierras, acumulación indebida de tierras, la transformación intensiva de ecosistemas estratégicos, las restricciones a la movilidad ancestral, las intimidaciones contra las Autoridades Indígenas y los obstáculos permanentes para la garantía efectiva de los derechos territoriales de las comunidades.
La gravedad de la situación se acentúa si se tiene en cuenta que recientes decisiones judiciales adoptadas en el marco de las acciones promovidas para la protección de los derechos territoriales del Pueblo Sikuani, se han reconocido afectaciones al derecho al libre tránsito, al acceso al territorio ancestral y a otros derechos fundamentales relacionados con su pervivencia física y cultural.
Sin embargo, las amenazas, restricciones de acceso, actos de intimidación y denuncias sobre afectaciones ambientales continúan poniendo en riesgo la vida, la integridad, la autonomía y la permanencia de las comunidades indígenas en sus territorios. Esta situación evidencia la necesidad de una actuación inmediata, efectiva y coordinada por parte de las autoridades competentes.
Por lo anterior, desde la CNTI exigimos a la Fiscalía General de la Nación, la Procuraduría General de la Nación, la Defensoría del Pueblo, el Ministerio del Interior, la Agencia Nacional de Tierras, la Unidad Nacional de Protección, la Gobernación del Meta y la Alcaldía de Puerto Gaitán adoptar de manera urgente para esclarecer los hechos denunciados, identificar a los responsables, garantizar la seguridad de las Autoridades Indígenas y de las familias afectadas, y prevenir la repetición de nuevos actos de violencia o intimidación.
Desde la CNTI expresamos nuestra solidaridad con la comunidad Iwitsulibo y con las demás comunidades del Pueblo Indígena Sikuani que continúan defendiendo sus territorios ancestrales. La defensa del territorio es una condición fundamental para garantizar la vida, la dignidad, la autonomía y la pervivencia física y cultural de los Pueblos Indígenas.
¡Defender los territorios es defender la vida!






