En el marco del espacio “Biodiversidad en tiempos de transición: avances, lecciones aprendidas y alianzas para la continuidad del PAB 2030”, realizado el 9 de septiembre, desde la Comisión Nacional de Territorios Indígenas (CNTI) participamos en una jornada de diálogo y articulación orientada a revisar los avances, desafíos y rutas de continuidad del Plan de Acción de Biodiversidad de Colombia 2030 (PAB 2030).
El encuentro reunió a representantes del Gobierno Nacional, Pueblos Indígenas, comunidades afrodescendientes y campesinas, organizaciones de la sociedad civil, sector privado, redes y plataformas de conocimiento, cooperación internacional y equipos técnicos vinculados al proceso de actualización e implementación del PAB 2030.
La jornada contó también con la participación de representantes de las Embajadas de Alemania y Noruega, la Cooperación Alemana para el Desarrollo (GIZ) y la Iniciativa Internacional de Clima y Bosques de Noruega (NICFI), junto con distintas entidades y organizaciones que acompañan los esfuerzos del país para avanzar en la protección de la biodiversidad.
Camilo Niño Izquierdo, Secretario Técnico Indígena de la CNTI, participó en el diálogo sobre rutas diferenciales, participación y gobernanza territorial. Durante su intervención resaltó la necesidad de reconocer los aportes, prioridades, conocimientos y formas propias de gobernanza de los Pueblos Indígenas como parte fundamental de la implementación del PAB 2030.
Esta perspectiva implica comprender que la protección de la biodiversidad no puede construirse de manera separada de los derechos territoriales. Para nosotros, avanzar en las metas nacionales requiere fortalecer la autonomía y el gobierno propio, así como garantizar una participación efectiva en las decisiones ambientales que afectan nuestros territorios.
De otra parte, destacamos la importancia de fortalecer el monitoreo de derechos mediante el Navegador Indígena y los sistemas de información de los Pueblos Indígenas. Estos instrumentos permiten incorporar conocimientos, indicadores y datos propios en el seguimiento a la biodiversidad y a las metas globales, y contribuyen a que los balances sobre su implementación reconozcan las realidades territoriales.
El fortalecimiento de estos sistemas también resulta fundamental para que la información utilizada en la toma de decisiones no provenga únicamente de fuentes externas. Reconocer los datos, conocimientos e indicadores propios permite ampliar la comprensión sobre el estado de los territorios y fortalecer la participación de los Pueblos Indígenas en los procesos de seguimiento, evaluación y definición de políticas.
Para la CNTI, la continuidad del PAB 2030 debe consolidar los avances alcanzados y mantener una implementación que reconozca a los Pueblos Indígenas como autoridades territoriales y sujetos políticos con capacidad de incidencia. Esto exige garantizar nuestros derechos territoriales, fortalecer la autonomía y el gobierno propio y asegurar una participación efectiva en las decisiones que inciden sobre la biodiversidad y los territorios.
La biodiversidad se protege desde los territorios. Reconocer nuestros conocimientos, sistemas de información y formas propias de gobierno es fundamental para construir una acción de biodiversidad justa, sostenible y con derechos.
¡Defender los territorios es defender la vida!






