Del 3 al 5 de noviembre participamos en la decimosexta reunión del Grupo de Trabajo de Facilitación (FWG16) de la Plataforma de Comunidades Locales y Pueblos Indígenas (LCIPP), realizada en Antalya, Turquía. El encuentro forma parte de la agenda preparatoria de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP31), que se realizará del 9 al 20 de noviembre en la misma ciudad.

Junto con representantes indígenas de las siete regiones socioculturales del mundo, delegados de los Estados y otros participantes, analizamos los avances y desafíos del Plan de Trabajo de Bakú 2025-2027. Las discusiones abordaron cómo fortalecer la incorporación de nuestros sistemas de conocimiento, perspectivas territoriales y prioridades en las políticas y acciones internacionales frente a la crisis climática.
Entre los resultados, destacamos la adopción de un plan de implementación con plazos definidos para las actividades del Plan de Trabajo de Bakú. Sus seis enfoques colectivos comprenden el intercambio de conocimientos, la articulación regional, el diálogo intergeneracional, la cooperación con otros órganos de la Convención, el relacionamiento con los Estados y la planificación estratégica.

Asimismo, el Grupo de Trabajo acordó continuar fortaleciendo los mecanismos de participación de los Pueblos Indígenas y las comunidades locales, reconociendo la necesidad de garantizar mayor inclusión, transparencia y equidad en los procesos de nominación y selección de quienes participan en las actividades de la Plataforma.
Otro asunto fue la construcción del Protocolo Ético de la Plataforma, que busca orientar las relaciones y los intercambios de conocimientos. Consideramos fundamental que este instrumento respete nuestros sistemas de conocimiento, derechos colectivos y autodeterminación. El protocolo continúa en elaboración; su alcance dependerá de los contenidos y mecanismos que finalmente se acuerden.
Para enero de 2027 se prevé un encuentro entre sesiones para continuar la elaboración del informe del Grupo de Trabajo, la propuesta del Plan de Trabajo 2028-2031 y las contribuciones de la Plataforma al segundo Balance Mundial del Acuerdo de París, que evaluará los avances y las brechas de la respuesta internacional al cambio climático.
En el desarrollo del FWG16, los representantes de América Latina y el Caribe participaron en los espacios de intercambio y presentaron recomendaciones orientadas al fortalecimiento del trabajo de la Plataforma. Estas discusiones adquieren especial relevancia para una región donde los Pueblos Indígenas enfrentamos crecientes presiones sobre nuestros territorios, derivadas tanto de los impactos del cambio climático como de actividades extractivas y de proyectos asociados a los procesos de transición energética.

Desde la perspectiva de la CNTI, creemos que uno de los principales desafíos consiste en que el reconocimiento de los conocimientos, prácticas y contribuciones de los Pueblos Indígenas no se limite a su inclusión en diálogos y documentos internacionales, sino que se traduzca en garantías efectivas para la protección de los territorios, el ejercicio del gobierno propio y la participación en las decisiones que afectan los derechos de los Pueblos Indígenas.
En ese sentido, resulta fundamental que las discusiones de la Plataforma mantengan una relación directa con los principales procesos de negociación climática, especialmente aquellos relacionados con la adaptación, la transición justa, el financiamiento climático y las medidas de protección frente a las pérdidas y daños ocasionados por la crisis climática.
Finalmente como parte de la programación de la Plataforma durante la COP31, entre el 9 y el 13 de noviembre se desarrollarán encuentros de portadores de conocimientos, diálogos intergeneracionales y espacios de intercambio con representantes gubernamentales y otros órganos de la CMNUCC. Estas actividades abordarán la relación entre los sistemas de conocimiento propia de los Pueblos Indígenas, el patrimonio cultural, el bienestar colectivo, la protección de los ecosistemas y las respuestas territoriales frente al cambio climático.
Continuaremos nuestra participación en la COP31 y haremos seguimiento a las discusiones y decisiones que incidan en los derechos territoriales de los Pueblos Indígenas de Colombia. Reafirmamos que la acción climática debe respetar nuestra autonomía y traducirse en compromisos verificables para el reconocimiento y la protección integral de nuestros territorios.
La defensa de los territorios indígenas debe ocupar un lugar central en la acción climática mundial. Reconocer el papel de los Pueblos Indígenas en la protección de la naturaleza implica también garantizar los derechos territoriales, respetar los sistemas de gobierno propio y asegurar que podamos participar de manera efectiva en las decisiones para enfrentar la crisis climática.
Defender los territorios indígenas es defender la vida






