Entre el 8 y el 12 de junio se desarrolló en la ciudad de Bonn, Alemania, la primera semana de la 64.ª sesión de los Órganos Subsidiarios de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), uno de los espacios más importantes del proceso multilateral sobre cambio climático.
En este escenario se reúnen los Estados Parte, organismos científicos, agencias de Naciones Unidas, organizaciones de la sociedad civil y representantes de los Pueblos Indígenas para avanzar en el trabajo técnico y político necesario para implementar los acuerdos alcanzados en la COP30 y preparar las decisiones que deberán adoptarse durante la COP31, que se realizará en Antalya, Turquía en el mes de noviembre de 2026.
La Comisión Nacional de Territorios Indígenas (CNTI), a través de la Secretaría Técnica Indígena y en articulación con las organizaciones indígenas que la conforman, participamos activamente en las sesiones de trabajo del SB64, así como en reuniones de coordinación y espacios de incidencia del Foro Internacional de los Pueblos Indígenas sobre Cambio Climático (FIPICC), posicionando las preocupaciones y propuestas de los pueblos indígenas frente a los principales debates climáticos globales.
Los territorios indígenas en el centro de la acción climática
Las discusiones de la primera semana estuvieron marcadas por temas estratégicos como la adaptación al cambio climático, la transición justa, el financiamiento climático, la agricultura, los océanos, la biodiversidad y la transición hacia sistemas energéticos libres de combustibles fósiles.
En todos estos espacios reiteramos que la acción climática no puede separarse de la garantía de los derechos humanos y de los derechos colectivos de los Pueblos Indígenas, en particular de los derechos territoriales, la libre determinación, los sistemas de gobierno propio y los conocimientos tradicionales que durante generaciones han contribuido a la protección de la biodiversidad y al equilibrio climático. En coherencia con el mandato de los delegados indígenas de la CNTI, insistimos desde la Secretaría Técnica Indígena en la necesidad de fortalecer el reconocimiento jurídico y la protección efectiva de los territorios indígenas terrestres, costeros y marinos, entendiendo que constituyen una de las principales barreras frente a la deforestación, la pérdida de biodiversidad y los impactos del cambio climático.
Avances y desafíos en las negociaciones
Uno de los temas más relevantes fue la discusión sobre el futuro Mecanismo de Transición Justa, una herramienta que busca apoyar a los países en sus procesos de transformación económica y social frente a la crisis climática. Las negociaciones evidenciaron diferencias importantes entre “países desarrollados y países en desarrollo”, particularmente en torno al financiamiento, la transferencia tecnológica y el fortalecimiento de capacidades.
Mientras los países del Sur Global insistieron en la necesidad de contar con recursos nuevos y adicionales para implementar las transiciones justas, varios “países desarrollados” plantearon enfoques más centrados en la coordinación institucional y el intercambio de conocimientos.
Los Pueblos Indígenas destacamos la importancia de garantizar una participación plena y efectiva en la gobernanza de estos nuevos mecanismos, así como el reconocimiento de nuestros sistemas de conocimiento y de formas propias de gestión territorial.
En materia de adaptación, seguimos de cerca las discusiones sobre la implementación del Objetivo Global de Adaptación (GGA), donde persisten desacuerdos en torno a los arreglos institucionales y a los medios de implementación. En este contexto, insistimos en la necesidad de participar de manera directa en los espacios donde se toman decisiones sobre adaptación, financiamiento y resiliencia climática.
Tecnologías indígenas y conocimientos tradicionales
Otro de los avances importantes fue el inicio de las discusiones sobre un programa de trabajo orientado a incorporar las tecnologías y los conocimientos de los Pueblos Indígenas en las respuestas al cambio climático. Aunque persisten desafíos en torno a la definición y al alcance de estas tecnologías, se abrió un proceso de contribuciones escritas que nos permitirá presentar propuestas concretas para fortalecer el reconocimiento de los conocimientos, las innovaciones y las prácticas tradicionales de los Pueblos Indígenas.
Consideramos que este proceso representa una oportunidad para visibilizar los aportes de los sistemas de conocimiento indígena en la conservación de la biodiversidad, la gobernanza territorial, la adaptación y la construcción de soluciones climáticas basadas en la naturaleza.
Financiamiento climático y transición energética
Las negociaciones también estuvieron marcadas por intensos debates sobre financiamiento climático. En ese escenario, los llamados países en desarrollo insistieron en que los países desarrollados deben cumplir sus compromisos históricos de apoyo financiero, transferencia tecnológica y fortalecimiento de capacidades, condición indispensable para avanzar en acciones climáticas ambiciosas y con criterios de justicia.
Al mismo tiempo, continuaron las discusiones sobre la transición fuera de los combustibles fósiles. Frente a este debate, reiteramos que cualquier transformación energética debe respetar los derechos territoriales de los Pueblos Indígenas, evitar falsas soluciones climáticas y garantizar la participación efectiva de los pueblos y territorios directamente afectados.
Fortalecer la incidencia indígena frente a la COP31
La primera semana de negociaciones confirma que seguimos consolidando un lugar propio en la gobernanza climática internacional. Al mismo tiempo, pone en evidencia la necesidad de fortalecer la articulación regional e internacional para incidir con mayor eficacia en asuntos estratégicos como la adaptación, el financiamiento climático, la transición justa, las pérdidas y daños y la mitigación.
Para la CNTI, la defensa de los territorios indígenas sigue siendo una condición esencial para enfrentar la crisis climática global. Por ello, continuamos impulsando el reconocimiento integral de los derechos territoriales, la protección de los sistemas de gobierno propio y la participación efectiva de los Pueblos Indígenas en todos los espacios de decisión que definirán el rumbo de la acción climática mundial.
¡Defender los territorios es defender la vida!






