En el marco del Foro Nacional de Mujeres Indígenas, “Tejiendo voces y pensamientos: una apuesta política para el cuidado de la vida”, realizado el 27 de julio en Bogotá, mujeres, autoridades, lideresas y representantes de distintas instancias del Movimiento Indígena se reunieron para analizar los avances y desafíos de su participación en los escenarios de representación y concertación. La jornada también abordó la defensa territorial, la crisis climática, la transición energética y la garantía de los derechos de las Mujeres Indígenas.
El foro fue una iniciativa de la Comisión Nacional de Mujeres Indígenas (CNMI) y permitió poner en el centro las experiencias, propuestas y desafíos de las mujeres indígenas en la construcción de gobierno propio, la defensa de los derechos colectivos y la incidencia política. Su programación incluyó paneles y conversatorios sobre los espacios de diálogo de Gobierno a Gobierno, el cuidado de los territorios, los sistemas de conocimiento propio y la implementación de la Recomendación General número 39 de la CEDAW sobre los derechos de las Mujeres y Niñas Indígenas.
En el marco de este encuentro, realizamos una cobertura colaborativa entre la Mesa Permanente de Concertación con los Pueblos y Organizaciones Indígenas (MPC), la Comisión Nacional de Mujeres Indígenas (CNMI) y la Comisión Nacional de Territorios Indígenas (CNTI). Esta articulación comunicativa reconoció a las tres instancias como espacios legítimos de representación, concertación e incidencia del Movimiento Indígena en Colombia, y permitió ampliar las voces, análisis y propuestas compartidas durante la jornada.
El primer panel abordó la importancia de las instancias oficiales de representación y concertación para la garantía de nuestros derechos como Pueblos Indígenas, el fortalecimiento del gobierno propio y el diálogo entre el Gobierno Indígena y el Gobierno Nacional. También permitió examinar los retos que enfrentamos ante el cambio de gobierno y la necesidad de fortalecer la participación de las mujeres indígenas en todos los espacios, no como una presencia secundaria, sino con capacidad efectiva de decisión e incidencia.
En este espacio participaron representantes de la Mesa Permanente de Concertación con los Pueblos y Organizaciones Indígenas (MPC), la Comisión Nacional de Territorios Indígenas (CNTI) y la Comisión Nacional de Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas (CDDHHPI). Sus intervenciones permitieron reflexionar sobre los avances y desafíos de los escenarios de concertación, así como sobre la necesidad de garantizar que la participación de las Mujeres Indígenas tenga incidencia efectiva en las decisiones relacionadas con nuestros territorios, los derechos colectivos, el gobierno propio y la pervivencia de los pueblos.
La jornada también destacó el liderazgo de las mujeres indígenas frente a la crisis climática y a los impactos de las actividades extractivas. En los territorios, han sostenido y transmitido sistemas de conocimiento propio, prácticas de cuidado y formas de gobierno que aportan respuestas concretas ante la pérdida de biodiversidad, la afectación de las fuentes de agua y las transformaciones impuestas sobre los sistemas de vida. Por ello, su participación en los debates sobre transición energética y política ambiental debe ser directa, vinculante y garante de sus derechos.
Durante el conversatorio “Mujeres Indígenas: tejiendo derechos para la vida”, comisionadas nacionales y territoriales de la CNMI compartieron experiencias sobre los caminos de liderazgo, los obstáculos enfrentados y los avances logrados en la construcción de una agenda política propia. Estas trayectorias muestran que la participación de las mujeres indígenas ha sido fundamental para sostener los procesos comunitarios, defender los territorios y fortalecer la pervivencia de nuestros pueblos.
El foro cerró con un análisis de la Recomendación General número 39 de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW). La discusión permitió señalar los avances y las dificultades de su implementación en Colombia, así como la necesidad de que el Estado adopte medidas concretas para garantizar los derechos individuales y colectivos de las mujeres y niñas indígenas.
Este encuentro reafirma que la participación no puede limitarse a la asistencia o a la consulta formal. Las mujeres indígenas deben estar en los espacios donde se definen las políticas, se adoptan decisiones y se construyen las rutas que afectan sus vidas, comunidades y territorios. Fortalecer la incidencia es también fortalecer el gobierno propio, la autonomía y la capacidad colectiva del Movimiento Indígena para defender los derechos alcanzados.
¡Defender los territorios es defender la vida!






