En un acto de responsabilidad histórica con el cuidado y la protección de la Sierra Nevada de Santa Marta y del sistema de espacios sagrados de la Línea Negra, por primera vez un Presidente de la República de Colombia instala un espacio de Consulta Previa, Libre e Informada, garantizando el máximo estándar del derecho a la consulta, y abriendo un escenario de diálogo, coordinación y articulación entre autoridades indígenas y comunidades afro. Este paso es trascendental para avanzar en la protección del Corazón del Mundo y en el reconocimiento de la integralidad del territorio ancestral.
Este hecho se enmarca en el mandato de unidad de los pueblos y en la responsabilidad frente a la protección del territorio ancestral expresado en el sistema de espacios sagrados de la Línea Negra. Las autoridades de los pueblos Arhuaco, Kogui, Wiwa y Kankuamo, a través del CTC de la Sierra Nevada de Santa Marta, reafirman el diálogo y la coordinación cultural y territorial que ancestralmente sostienen con los pueblos y autoridades indígenas que cohabitan el territorio tradicional de la Sierra Nevada —Wayuu, Ettenaka y Taganga— y con las comunidades afro, con quienes comparten la responsabilidad de cuidado y protección del Corazón del Mundo.
En este contexto, en el marco de la unidad de los Pueblos Indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta, se logra un acuerdo histórico orientado al cuidado y la protección del Corazón del Mundo. Este acuerdo reafirma el compromiso colectivo de fortalecer la defensa territorial y avanzar en mecanismos que garanticen la protección jurídica integral de la Sierra Nevada. Este proceso se sustenta, en primer lugar, en el principio común de cuidado y protección de la Sierra Nevada; en segundo lugar, en la lucha ancestral y la historia de defensa del derecho al territorio tradicional; y, en tercer lugar, en la defensa de la paz y de la vida de pueblos en riesgo de exterminio físico y cultural, como consecuencia del conflicto armado y de factores subyacentes como la pobreza y el modelo de desarrollo del país.
Desde este escenario valoramos la preocupación manifestada por el Gobierno Nacional frente a la reciente anulación jurídica del Decreto 1500 de 2018 y destacamos el llamado a reconocer la integralidad del sistema ancestral de la Línea Negra y su carácter estructural para la pervivencia y permanencia de los Pueblos Indígenas de la Sierra. La Sierra Nevada es un territorio sagrado y vivo, con ordenamiento ancestral y autoridades propias. Es el Corazón del Mundo desde la Ley de Origen de los pueblos Arhuaco, Kogui, Wiwa y Kankuamo. En la actual coyuntura política del país, y ante el primer gobierno progresista de nuestra historia reciente encabezado por el presidente Gustavo Petro, nos convoca una voluntad común de proteger y defender la Sierra Nevada, lo que a su vez es proteger la red hídrica del Caribe, cuyo sostenimiento espiritual, energético y territorial se fundamenta en la Línea Negra y en el sistema de espacios sagrados que sostienen el equilibrio del territorio.
Los Pueblos Indígenas de la Sierra manifiestan su disposición para instalar un proceso de diálogo, coordinación y protocolización que permita avanzar hacia la expedición de un nuevo instrumento normativo orientado a proteger jurídicamente el territorio ancestral. Este proceso busca consolidar una ruta conjunta que reconozca el carácter cultural, espiritual y ambiental de la Sierra Nevada, así como la responsabilidad ancestral de sus pueblos en el cuidado del equilibrio de la vida.
La Sierra Nevada no es únicamente un territorio geográfico; es un sistema de vida que articula espacios sagrados, sistemas de conocimiento y formas de gobierno propio que han sostenido el equilibrio del territorio desde tiempos ancestrales. Desde este espacio llamamos a los Pueblos Indígenas de Colombia a mantener la unidad en la defensa de la Sierra Nevada de Santa Marta y de todos los territorios ancestrales que sostienen la vida, la memoria y la pervivencia de nuestros pueblos.
¡Defender los territorios, es defender la vida!






