En el marco de la unidad de los Pueblos Indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta, se alcanzó un acuerdo histórico orientado al cuidado y la protección del Corazón del Mundo, territorio ancestral de los pueblos Arhuaco, Kogui, Wiwa y Kankuamo. Este acuerdo reafirma el compromiso colectivo de fortalecer la defensa territorial y avanzar en mecanismos que garanticen la protección jurídica integral de la Sierra Nevada.
Desde este escenario valoramos la preocupación manifestada por el Gobierno Nacional frente a la reciente anulación jurídica del Decreto 1500 de 2018 y destacamos el llamado a reconocer la integralidad del sistema ancestral de la Línea Negra y su carácter estructural para la pervivencia y permanencia de los Pueblos Indígenas de la Sierra. La Sierra Nevada es un territorio sagrado y vivo, con ordenamiento ancestral y autoridades propias. Es el corazón del mundo desde la Ley de Origen de los pueblos Arhuaco, Kogui, Wiwa y Kankuamo.
Los Pueblos Indígenas de la Sierra manifestaron su disposición para instalar un proceso de diálogo, coordinación y protocolización que permita avanzar hacia la expedición de un nuevo instrumento normativo orientado a proteger jurídicamente el territorio ancestral. Este proceso busca consolidar una ruta conjunta que reconozca el carácter cultural, espiritual y ambiental de la Sierra Nevada, así como la responsabilidad ancestral de sus pueblos en el cuidado del equilibrio de la vida.
En este escenario se destacó la unidad entre los Pueblos Indígenas como base para fortalecer la defensa del Corazón del Mundo. La Sierra Nevada no es únicamente un territorio geográfico; es un sistema de vida que articula espacios sagrados, sistemas de conocimiento y formas de gobierno propio que han sostenido el equilibrio del territorio desde tiempos ancestrales.
El proceso que hoy se impulsa busca consolidar un instrumento jurídico que garantice la protección efectiva del territorio ancestral y reconozca la relación profunda que los pueblos mantienen con la Sierra Nevada. Esta ruta reafirma la importancia de avanzar en mecanismos de coordinación entre las autoridades indígenas y el Estado para asegurar la defensa integral de este territorio sagrado.
Desde este espacio, hacemos un llamado a los Pueblos Indígenas de Colombia a mantener la unidad en la defensa de la Sierra Nevada de Santa Marta y de todos los territorios ancestrales que sostienen la vida, la memoria y la pervivencia de nuestros pueblos.
¡Defender los territorios, es defender la vida!






