Durante tres días, autoridades, mayores, mujeres, jóvenes Kiwe Thegnas (guardias indígenas) adelantamos un espacio de trabajo colectivo con el acompañamiento del equipo técnico de la STI – CNTI. El encuentro abordó las violencias que afectan al pueblo Nasa, con especial atención a los riesgos del reclutamiento forzado de niños, niñas, adolescentes y jóvenes.
Entre el 5 y el 7 de octubre realizamos en Çxhab Wala Kiwe, norte del Cauca, un encuentro nacional junto con la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (ACIN). El espacio estuvo orientado a validar información territorial, intercambiar experiencias y generar insumos para los procesos de incidencia relacionados con la garantía de los derechos territoriales, el cuidado y la conservación de los bosques, así como la atención a la violencia sociopolítica.
El encuentro formó parte de la articulación e intercambio directo entre sistemas de información propia: el Sistema de Información sobre Violencias Sociopolíticas contra Pueblos Indígenas (SIVOSPI) de la CNTI y los sistema de monitoreo MADEJA y Recomponiendo el Camino de Vuelta a Casa (RCVC), pertenecientes al Tejido de Defensa de la Vida y los Derechos Humanos de la ACIN. Este trabajo conjunto buscó fortalecer la producción, validación y apropiación de datos comunitarios como herramienta clave para la defensa de la vida y el territorio.
Uno de los ejes centrales fue la situación que enfrentan niños, niñas, adolescentes y jóvenes Nasa frente a las distintas violencias que persisten en el territorio, particularmente el riesgo de reclutamiento forzado. Junto con mayores, mujeres, jóvenes Kiwe Thegnas abordamos las condiciones asociadas a estas violencias, los actores que ponen en riesgo la vida y las acciones que desarrollan las familias, autoridades y organizaciones para responder a esta situación.
A través de espacios de diálogo, trabajos colectivos y ejercicios de cartografía propia, analizamos las dinámicas territoriales vinculadas a estas afectaciones y las respuestas comunitarias construidas para enfrentarlas. Así mismo, la reflexión contextualizó estas problemáticas en el norte del Cauca, un escenario bajo constante presión por la militarización y las confrontaciones armadas que afectan a la población civil.
Durante el segundo y tercer día avanzamos en la revisión conjunta y retroalimentación de SIVOSPI y MADEJA. Este ejercicio se concentró en la revisión de datos y en el intercambio entre los sistemas de información. De manera paralela, se realizaron entrevistas con mujeres Nasa para recoger sus experiencias frente a las violencias vividas en los procesos de defensa territorial.
Este trabajo reafirma que la información producida desde los Pueblos no constituye únicamente un registro técnico. Permite documentar las afectaciones, sustentar las exigencias colectivas y fortalecer los procesos comunitarios y de incidencia política. La articulación entre SIVOSPI y MADEJA afianza, en ese sentido, la consolidación de herramientas construidas desde los territorios para comprender las violencias y fortalecer las respuestas propias.
El reclutamiento forzado de niñas, niños, adolescentes y jóvenes indígenas es una de las infracciones más graves al DIH. Ante este crimen, el derecho internacional blinda su condición innegociable de víctimas y veta por completo su tratamiento como bajas legítimas u objetivos militares. Reafirmamos una exigencia urgente: la guerra no puede arrebatar sus proyectos de vida. Los territorios ancestrales deben ser espacios de vida seguros para crecer, aprender y pervivir como Pueblos Indígenas en sus comunidades.
Desde la CNTI continuaremos fortaleciendo estos ejercicios de producción y análisis de información propia, en articulación con las organizaciones y autoridades indígenas, como parte de las acciones para defender la vida, los derechos y los territorios de los Pueblos Indígenas.
Siempre para la vida, nunca para la guerra.
¡Defender los territorios es defender la vida!






