El 29 de septiembre participamos en Bogotá en el lanzamiento de Tucunaré, nodo de información para la salud de la Amazonía, una iniciativa de las organizaciones que integran la AARIMO para consolidar y compartir información sobre la minería ilegal de oro y sus impactos en la cuenca amazónica.
Tucunaré reúne información producida por las propias organizaciones, junto con fuentes de universidades, institutos de investigación, organizaciones indígenas y otras entidades que documentan esta problemática. Su nombre hace referencia al tucunaré (Cichla monoculus), una especie característica de los ecosistemas amazónicos y estrechamente relacionada con los ríos y las comunidades que dependen de ellos. Esta relación expresa una de las ideas centrales de la iniciativa: comprender de manera articulada la salud de los ecosistemas, los territorios y las poblaciones amazónicas.
En este escenario presentamos Chey, el Sistema Vivo de Información Geográfica Indígena de la Comisión Nacional de Territorios Indígenas (CNTI). Su nombre proviene de una palabra en Iku, lengua del Pueblo Arhuaco, que expresa el territorio como un sistema vivo e integral, tejido por relaciones naturales, culturales, espirituales y políticas que no pueden reducirse únicamente a límites administrativos o información predial.
Durante su intervención, Juan Pablo Muñoz, del Equipo Técnico de la CNTI, explicó que Chey busca fortalecer la seguridad jurídica de la información sobre los territorios indígenas y avanzar en una apuesta fundamental: que seamos los propios Pueblos Indígenas quienes identifiquemos, produzcamos y gestionemos información sobre nuestros territorios y las relaciones que los constituyen.
Esta perspectiva amplía la manera de comprender la información territorial. No se trata únicamente de registrar los resguardos o delimitar áreas geográficas, sino de reconocer también las formas propias de habitar, ordenar y comprender el territorio. Esto incluye los vínculos espirituales, culturales, ambientales y comunitarios que hacen parte de nuestros sistemas de conocimiento y de nuestras formas de gobierno.
Chey ha sido desarrollado por los Pueblos Indígenas en articulación con el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) y fortalece la coordinación institucional alrededor de la producción y administración de información territorial. Esta dimensión resulta central para la seguridad jurídica de nuestros territorios: la manera en que son identificados, representados y registrados incide directamente en las decisiones que se toman sobre ellos y en la garantía efectiva de nuestros derechos.
Por ello, uno de los retos actuales es avanzar hacia sistemas en los que la información producida por los propios pueblos pueda dialogar con la información institucional y tenga reconocimiento dentro de los procesos de decisión pública. Que podamos identificar nuestras propias relaciones territoriales constituye también una expresión de autodeterminación y de autonomía en la gestión de la información.
El lanzamiento de Tucunaré permitió poner en diálogo dos experiencias con alcances distintos, pero con un principio común: la información debe contribuir a fortalecer la capacidad de los pueblos y organizaciones para comprender sus territorios, tomar decisiones e incidir en su protección. Mientras Tucunaré se concentra en consolidar información sobre la minería ilegal de oro y sus impactos en la Amazonía, Chey constituye una herramienta de alcance nacional para la gestión de información geográfica indígena y la garantía de los derechos territoriales de los Pueblos Indígenas.
Desde la CNTI continuamos fortaleciendo Chey como una herramienta para producir, organizar y gestionar información propia, reducir brechas de información territorial y aportar a la seguridad jurídica, la autonomía y el Gobierno Propio.
Consulta la intervención completa de Juan Pablo Muñoz en nuestro canal de YouTube.
El territorio también se defiende con información.






