Del 24 al 26 de junio se desarrolla la Tercera Sesión 2026 de la Comisión Nacional de Territorios Indígenas (CNTI), espacio vinculante de diálogo y concertación política de Gobierno a Gobierno, creado por el Decreto 1397 de 1996, que reúne a los 115 Pueblos Indígenas de Colombia. Esta sesión es de alta relevancia dado que es un momento decisivo para la agenda territorial indígena, marcado por el contexto de cambio de Gobierno Nacional.
Hoy siendo 24 de junio, se desarrolló el espacio técnico donde las instituciones convocadas presentan la información solicitada por los delegados y delegadas de las organizaciones indígenas y la Secretaría Técnica Indígena con el objetivo de analizar las acciones frente a los acuerdos suscritos en este espacio y frente a los temas de relevancia para el avance de los derechos territoriales indígenas. Este espacio permite tener información clave para revisar las acciones urgentes de cierre de gobierno, los temas que deberán abordarse tanto en empalme, así como los mecanismos o estrategias como base para continuar la construcción con el próximo gobierno.
Aquí, no hablamos solo de números o acciones en frío, sino que se trata de obligaciones del Estado relacionadas con la pervivencia física, espiritual y cultural de los pueblos, mediante la protección a la posesión, la identificación de nuestros territorios, el avance contundente de garantizar la seguridad jurídica de los territorios, su formalización, restitución y recuperación de los vínculos.
En este escenario reiteramos que la concertación debe producir resultados en términos de derechos. La palabra acordada debe traducirse en hechos, decisiones, actuaciones administrativas y cronogramas verificables, con responsables definidos y capacidad real de ejecución. La continuidad de la agenda territorial indígena exige claridad institucional, voluntad política y cumplimiento integral de los compromisos asumidos por las entidades del Gobierno Nacional.
Como instancia de Gobierno a Gobierno, exige interlocución de alto nivel, responsabilidad institucional y respuestas concretas frente a los temas estructurales que afectan nuestros territorios. En esta primera jornada reafirmamos la necesidad de la producción, acceso, uso y manejo de la información como derecho fundamental en clave de las funciones establecidas para este espacio. Sin información completa, pertinente y accesible, se debilita la toma de decisiones, se profundizan las asimetrías institucionales y se limita la capacidad de los pueblos para proteger sus territorios.
La lucha por la dignidad empieza por cumplir lo acordado.
¡Defender los territorios es defender la vida!






