Los delegados y delegadas indígenas de la Comisión Nacional de Territorios Indígenas (CNTI), como instancia de vocería en materia territorial indígena, nos sumamos a las denuncias elevadas por autoridades y organizaciones indígenas del país y nos juntamos con todos los Pueblos Indígenas de Colombia frente a decisiones institucionales que desconocen nuestros derechos culturales, espirituales y territoriales, y que afectan de manera directa el ejercicio de nuestras prácticas ancestrales y de gobierno propio.
Denunciamos públicamente la Circular Informativa No. 05/2025 emitida por la aerolínea estatal SATENA, adscrita al Ministerio de Defensa Nacional, que prohíbe el transporte de mambe y otros derivados de la hoja de coca en vuelos comerciales y de carga. Nuestra hoja de coca es sagrada. El mambe no es una mercancía ni una sustancia prohibida: es pensamiento colectivo, es palabra de vida, es fundamento de orientación espiritual, política y colectiva. A través del mambe se transmite el conocimiento, se cuida el territorio y se sostiene el equilibrio entre los pueblos y la Madre Naturaleza. Cualquier intento por despojarlo de su sentido ancestral constituye una forma de violencia cultural y espiritual.
Esta medida no puede presentarse como un simple “protocolo”. Impone una lectura punitiva y colonial que equipara prácticas espirituales y medicinales ancestrales con lógicas de criminalización, restringe la movilidad de elementos rituales esenciales y afecta de manera directa la vida colectiva y la autoridad territorial de los Pueblos Indígenas.
Denunciamos que esta decisión vulnera el mandato constitucional de protección de la diversidad étnica y cultural, y se opone al bloque de constitucionalidad que ampara los derechos colectivos de los Pueblos Indígenas. La restricción desconoce obligaciones internacionales asumidas por el Estado colombiano —en particular las derivadas del Convenio 169 de la OIT, incorporado por la Ley 21 de 1991—, al imponer barreras que lesionan la autonomía, la libre determinación y el ejercicio pleno de prácticas culturales, sociales, culturales y espirituales propias.
Este tipo de actuaciones profundiza la desconfianza, debilita los compromisos de concertación y reproduce formas de violencia institucional que afectan la pervivencia cultural y el ejercicio efectivo de nuestros derechos. Exigimos la revocatoria inmediata de la Circular Informativa No. 05/2025, garantías para el transporte de elementos rituales sin requisitos que vulneren la autonomía, y el inicio de las investigaciones disciplinarias correspondientes; llamamos también a los organismos de derechos humanos y al sistema internacional a observar y documentar esta situación. Para nuestros pueblos, la hoja de coca es sagrada: el mambe es pensamiento, palabra y vida, y su protección es una obligación estatal, no una concesión administrativa.
¡Defender los territorios, es defender la vida!






