Los delegados y delegadas indígenas de la Comisión Nacional de Territorios Indígenas resaltamos la entrega material del predio Cuba Libre a la comunidad indígena de Barrulia, del Pueblo Sikuani, realizada el 7 de febrero de 2026 en el municipio de Puerto Gaitán (Meta). Este hecho constituye un logro histórico y un avance en la garantía de los derechos territoriales. Al mismo tiempo, evidencia la vulneración histórica y sistemática de los derechos territoriales de los pueblos indígenas de la Altillanura, situación que ha sido denunciada de manera reiterada por esta Comisión.
Este avance es resultado de diferentes acciones de la comunidad, las organizaciones indígenas y la CNTI que, a través de recursos administrativos y acciones jurídicas constitucionales, revirtieron la decisión administrativa de 2022 que negó la protección del territorio ancestral del Pueblo Sikuani, obligando a la Agencia Nacional de Tierras (ANT) a revisar su actuación y adoptar una decisión favorable en favor de la comunidad de Barrulia.
El predio Cuba Libre forma parte del territorio ancestral del Pueblo Sikuani y estuvo ocupado por ciudadanos extranjeros pertenecientes a la comunidad religiosa menonita. En el marco de la diligencia de recuperación y entrega material se presentaron conductas de oposición que desconocieron la autoridad del Estado colombiano y limitaron el acceso al territorio, pese a la existencia de una orden judicial vigente, lo que evidencia los riesgos persistentes que enfrenta la comunidad indígena en su proceso de retorno.
La recuperación y entrega del predio fue adelantada ANT, en articulación con la Defensoría del Pueblo, en reconocimiento de su carácter de territorio ancestral protegido en el marco del Decreto 2333 de 2014, como resultado de una reclamación sostenida por la comunidad indígena de Barrulia ante el Estado colombiano durante más de una década.
Desde la CNTI reiteramos que la entrega del predio Cuba Libre constituye un avance importante, pero insuficiente, pues persiste la necesidad de garantizar de manera integral la protección, el reconocimiento, el acceso y el tránsito a los territorios indígenas, así como las garantías humanitarias necesarias para un retorno seguro y digno, conforme a los estándares constitucionales e internacionales.
Por tanto, hacemos un llamado urgente al Estado colombiano para que adopte medidas inmediatas, eficaces e integrales que garanticen los derechos fundamentales y territoriales de la comunidad de Barrulia, frente a la persistencia de amenazas, la falta de garantías de seguridad y la insuficiente atención humanitaria.
¡Defender los territorios es defender la vida!






