En el marco del cumplimiento de las metas globales de biodiversidad, el 13 de febrero nos reunimos la Comisión Nacional de Territorios Indígenas (CNTI), la Mesa de Concertación Permanente (MPC), la Mesa Regional Amazónica (MRA) y el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible para avanzar en la construcción colectiva del 7° Informe Nacional ante el Convenio sobre la Diversidad Biológica.
Este encuentro permitió presentar los avances del 7° Informe Nacional y fortalecer un diálogo técnico y político orientado a consolidar una posición país coherente con las apuestas políticas del movimiento indígena. El proceso de reporte no puede limitarse a un ejercicio formal. Debe reflejar la realidad territorial y las contribuciones históricas de los Pueblos Indígenas al cuidado y defensa de la biodiversidad.
El proceso de reporte no puede reducirse a un cumplimiento administrativo ni a la consolidación de indicadores técnicos desconectados del territorio. Debe incorporar de manera significativa la realidad que vivimos los Pueblos Indígenas, así como nuestros sistemas de conocimiento, prácticas de manejo y formas propias de gobernanza ambiental. Las contribuciones históricas al cuidado y defensa de la biodiversidad no son marginales, son estructurales para la conservación en Colombia. Un reporte riguroso debe reconocer el vínculo entre derechos territoriales, autonomía y protección efectiva de la biodiversidad.
Llamamos a fortalecer una coordinación real y vinculante con las instancias legítimas del movimiento indígena, de modo que el proceso no sea consultivo en apariencia, sino participativo en su contenido y decisiones. La elaboración de estos informes debe construirse desde el diálogo político, con acceso oportuno a la información y con espacios efectivos de incidencia. Solo así podrán recoger las prioridades territoriales y las exigencias históricas en materia de autonomía y derechos. La participación debe traducirse en ajustes concretos del contenido, no en simples validaciones formales. Sin reconocimiento pleno de los derechos territoriales, cualquier reporte quedará incompleto y sin legitimidad.
Reafirmamos como prioridad que la visión y la voz de los territorios orienten la postura de Colombia ante la comunidad internacional. Los compromisos globales en materia de biodiversidad deben estar anclados en el respeto a la autonomía y al gobierno propio.
¡Defender los territorios es defender la vida






