Entrega material del predio El Rincón a la comunidad Inga Calenturas: Un primer paso para efectiva materialización de los derechos al Territorio y la Reparación Integral Colectiva de la comunidad víctima del conflicto armado.
Celebramos la entrega material del predio El Rincón a la comunidad Inga Calenturas, en Mocoa, Putumayo, efectuada el pasado 25 de febrero de 2026 por la Agencia Nacional de Tierras (ANT), un paso significativo en el reconocimiento y garantía de sus derechos territoriales.
En la década de 1990, la totalidad de los miembros de la comunidad Inga Calenturas fueron desplazados violentamente de su resguardo, ubicado en el municipio de Puerto Guzmán, Putumayo. Situación que persiste hasta la actualidad, pues su territorio continúa inscrito en dinámicas de control territorial por parte de grupos armados, así como bajo las constantes presiones de colonos que, mediante amenazas y hostigamientos, han impedido el retorno de la comunidad indígena.
Pese a la emisión de medidas cautelares a favor de la comunidad en el año 2018, dictadas por el Juzgado Primero Especializado en Restitución de Tierras de Mocoa, Putumayo, la materialización de las reparaciones ordenadas ha sido limitada hasta la fecha. En razón de lo anterior, y ante la imposibilidad del retorno al territorio, se ordenó a la ANT adelantar las acciones necesarias para la reubicación de la comunidad, la adquisición de predios y la ampliación del resguardo. Asimismo, la medida dispuso que la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas (UARIV) formulara e implementara el Plan de Reubicación y el Plan Integral de Reparación Colectiva, conforme a lo establecido en el Decreto Ley 4633 de 2011.
Al respecto, desde la STI de la CNTI, en coordinación con las autoridades del Resguardo, la Asociación de Cabildos Indígenas Inga de Villagarzón (ACIMVIP), Opción Legal y el ACNUR, hemos desarrollado acciones de incidencia dirigidas al cumplimiento de las órdenes judiciales frente al desacato institucional persistente desde 2018. Estas acciones se han orientado a identificar las problemáticas estructurales que afectan el derecho al acceso al territorio, entre ellas la demora injustificada y las dificultades inherentes a los procesos de compra directa, las cuales constituyen cuellos de botella que obstaculizan la formalización territorial y el acceso a las medidas de reparación integral. Cabe señalar, que este ejercicio ha permitido evidenciar una preocupante desarticulación interinstitucional entre la UARIV —como coordinadora del SNARIV— y la ANT, lo que dificulta aún más el acceso efectivo de la comunidad a estos derechos.
Igualmente, en el marco de esta articulación, se adelantaron acciones de incidencia tanto en los procesos de adquisición de predios y ampliación del resguardo ante la ANT, como ante los jueces constitucionales, mediante la interposición de una acción de tutela que resultó favorable a la comunidad en 2024. Esto se articula a los acuerdos suscritos durante el 2023 en el seno de la CNTI, orientados a impulsar el avance de estos procesos.
Desde este escenario de concertación reconocemos que la entrega del predio representa un primer avance hacia el goce efectivo de los derechos territoriales y la reparación integral de esta comunidad. No obstante, es necesario insistir en la adquisición, entrega material y ampliación del resguardo mediante el acceso a los demás predios requeridos. En este sentido, se insta a las entidades responsables a adelantar las acciones necesarias para su consecución, así como para la formulación e implementación efectiva del Plan de Reubicación y del Plan Integral de Reparación Colectiva de la comunidad.
¡Defender los territorios es defender la vida!






