Los delegados y delegadas indígenas de la Comisión Nacional de Territorios Indígenas (CNTI), como instancia de vocería en materia territorial indígena, nos sumamos a la movilización nacional convocada para el 19 de febrero en defensa del salario mínimo vital y del derecho a una vida digna.
Los Pueblos Indígenas nos movilizamos en defensa de los derechos colectivos y en respaldo a las reformas que garanticen equidad, justicia social y condiciones reales de bienestar para el conjunto de la sociedad. La dignidad de los pueblos está ligada a la garantía efectiva de derechos económicos y sociales.
Este 19 de febrero, a las 2:00 p. m., nos encontraremos en la Plaza de Bolívar en Bogotá y en distintos puntos del país para expresar de manera pacífica y colectiva nuestra posición frente a la situación actual del salario mínimo.
Para los Pueblos Indígenas, la justicia social no es un eslogan: es la transformación de las condiciones materiales y políticas que han sostenido la exclusión. Las reformas sociales deben garantizar equidad real, redistribución, reconocimiento y participación efectiva de los pueblos y sectores históricamente marginados.
La suspensión provisional del aumento decretado para 2026 ha generado incertidumbre sobre el ingreso que sostiene a millones de hogares. Esta decisión impacta directamente a las familias trabajadoras y profundiza las brechas sociales existentes. En este contexto, la defensa del salario mínimo vital forma parte de una agenda más amplia de dignidad. Un ingreso justo es condición básica para el ejercicio de derechos, la permanencia en los territorios y la superación de brechas estructurales que afectan a millones de familias trabajadoras.
La defensa del salario mínimo vital no es un debate meramente técnico o jurídico. Se trata de garantizar el derecho al trabajo digno, a una remuneración justa y a condiciones materiales que permitan la pervivencia y el bienestar del pueblo colombiano. Reafirmamos que un salario digno es un derecho y que las reformas sociales son necesarias para avanzar hacia un país más justo.
Nos movilizamos en defensa de nuestros derechos colectivos y en respaldo a reformas estructurales orientadas a combatir la desigualdad histórica, el colonialismo, el racismo y el sexismo que persisten en el país. Reafirmamos que la movilización social es un ejercicio legítimo de participación democrática. Nos convocan la defensa de la vida digna, la superación de desigualdades históricas y la exigencia de políticas públicas que respondan a las realidades del pueblo colombiano. La dignidad no puede seguir aplazándose.
¡Defender los territorios, es defender la vida!






