Comunicar desde el territorio: palabra, memoria y defensa de la vida
En Colombia, ejercer el periodismo y la comunicación ha sido, históricamente, una práctica atravesada por el riesgo. Decir la verdad, cuestionar el poder y visibilizar las violencias estructurales ha costado la vida a periodistas, comunicadores comunitarios e indígenas. Por eso, el Día Nacional del Periodismo no es solo una conmemoración institucional: es un acto de memoria, resistencia y homenaje.
Sin garantías para comunicar no hay verdad posible. La libertad de expresión no puede entenderse como un principio abstracto cuando quienes informan desde los territorios enfrentan amenazas, estigmatización y silenciamientos sistemáticos. En un país marcado por el conflicto armado, el despojo territorial y la exclusión histórica, comunicar ha sido —y sigue siendo— un acto profundamente político.
Desde los Pueblos Indígenas, la comunicación no se reduce a informar hechos. La comunicación propia nace del territorio, de la memoria colectiva y de una relación de cuidado y defensa con la vida. Es palabra que cuida, que explica lo que se intenta ocultar y que permite comprender los impactos de la guerra, el extractivismo y los modelos de desarrollo impuestos sobre los cuerpos y los territorios.
Comunicar desde el territorio es, en sí mismo, una forma de defensa. Es alertar sobre las violencias, denunciar el despojo y sostener procesos organizativos que protegen el territorio, la Madre Naturaleza y las formas de vida que allí habitan. En este sentido, la comunicación indígena no es complementaria ni marginal: es fundamental para la democracia y para el ejercicio pleno del derecho colectivo a la verdad.
En este 9 de febrero, rendimos homenaje a quienes comunicaron con dignidad y fueron silenciados por hacerlo. Sus voces no desaparecieron. Permanecen en la memoria de los pueblos, en los archivos vivos del territorio y en las luchas que continúan. Reafirmamos el compromiso con una comunicación que no calla, que no se arrodilla y que pone la palabra al servicio del cuidado y la defensa de la vida.
Comunicar desde el territorio, es defender la vida






