por STI | Feb 17, 2026 | CNTIAnaliza, Actualidad, CNTI Opina, Nota de prensa, Noticias
En el marco de la defensa de los derechos territoriales, desde la Comisión Nacional de Territorios Indígenas estamos participando del 16 al 19 de febrero en la sexta reunión del Órgano Subsidiario sobre la Implementación del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB), de cara a la COP17 en Armenia.
Nuestra presencia tiene como propósito exigir que la implementación avance con un enfoque real de derechos. Esta fase no puede limitarse a discusiones técnicas ni a reportes formales. Debe traducirse en garantías concretas para los Pueblos Indígenas.
Expresamos nuestra preocupación porque las metas 17, 22 y 23 —en especial la Meta 22, clave para los Pueblos Indígenas— carecen de medios de implementación suficientes. Observamos que los Estados no reportan de manera adecuada sobre derechos, participación y protección de defensores indígenas. Sin mecanismos verificables y obligaciones claras, los compromisos pierden efectividad. La implementación debe incorporar salvaguardas y criterios medibles que reflejen la realidad territorial.
Frente a la Meta 3, advertimos que los reportes se concentran en ampliar áreas protegidas sin reconocer plenamente nuestros territorios ni nuestra autonomía. Nuestros territorios son espacios históricos de cuidado, conservación y manejo sostenible. La expansión de figuras de protección no puede desconocer el gobierno propio ni imponer restricciones que afecten derechos colectivos. La conservación debe construirse con reconocimiento territorial y no al margen de él.
Exigimos que la implementación avance de manera efectiva y que visibilice las contribuciones de nuestros territorios al cuidado y defensa de la biodiversidad. La movilización de recursos, incluido el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF), debe garantizar financiamiento directo y oportuno que fortalezca nuestros sistemas propios de gobierno. Sin recursos adecuados, los compromisos quedan en el plano declarativo. El financiamiento debe reconocer a los Pueblos Indígenas como protagonistas.
Reiteramos que la implementación del CDB no puede reducirse a reportes administrativos ni a la ampliación de áreas protegidas sin reconocimiento pleno de nuestra autonomía y derechos colectivos. Exigimos participación efectiva, protección integral para los defensores indígenas y mecanismos de financiamiento directo que fortalezcan nuestros sistemas propios de gobierno. Quienes defendemos la vida, la Madre Tierra y el territorio enfrentamos riesgos permanentes, amenazas y contextos de violencia que buscan silenciar nuestra labor. La política global de biodiversidad no puede avanzar mientras quienes sostienen la conservación en los territorios carecen de garantías reales. La protección no es un gesto simbólico, es una condición para la implementación efectiva. Sin seguridad, sin recursos y sin participación vinculante, los compromisos internacionales carecen de coherencia con los derechos colectivos.
¡Defender los territorios es defender la vida!
por STI | Feb 16, 2026 | CNTIAnaliza, Actualidad, CNTI Opina, Nota de prensa, Noticias
En el marco del cumplimiento de las metas globales de biodiversidad, el 13 de febrero nos reunimos la Comisión Nacional de Territorios Indígenas (CNTI), la Mesa de Concertación Permanente (MPC), la Mesa Regional Amazónica (MRA) y el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible para avanzar en la construcción colectiva del 7° Informe Nacional ante el Convenio sobre la Diversidad Biológica.
Este encuentro permitió presentar los avances del 7° Informe Nacional y fortalecer un diálogo técnico y político orientado a consolidar una posición país coherente con las apuestas políticas del movimiento indígena. El proceso de reporte no puede limitarse a un ejercicio formal. Debe reflejar la realidad territorial y las contribuciones históricas de los Pueblos Indígenas al cuidado y defensa de la biodiversidad.
El proceso de reporte no puede reducirse a un cumplimiento administrativo ni a la consolidación de indicadores técnicos desconectados del territorio. Debe incorporar de manera significativa la realidad que vivimos los Pueblos Indígenas, así como nuestros sistemas de conocimiento, prácticas de manejo y formas propias de gobernanza ambiental. Las contribuciones históricas al cuidado y defensa de la biodiversidad no son marginales, son estructurales para la conservación en Colombia. Un reporte riguroso debe reconocer el vínculo entre derechos territoriales, autonomía y protección efectiva de la biodiversidad.
Llamamos a fortalecer una coordinación real y vinculante con las instancias legítimas del movimiento indígena, de modo que el proceso no sea consultivo en apariencia, sino participativo en su contenido y decisiones. La elaboración de estos informes debe construirse desde el diálogo político, con acceso oportuno a la información y con espacios efectivos de incidencia. Solo así podrán recoger las prioridades territoriales y las exigencias históricas en materia de autonomía y derechos. La participación debe traducirse en ajustes concretos del contenido, no en simples validaciones formales. Sin reconocimiento pleno de los derechos territoriales, cualquier reporte quedará incompleto y sin legitimidad.
Reafirmamos como prioridad que la visión y la voz de los territorios orienten la postura de Colombia ante la comunidad internacional. Los compromisos globales en materia de biodiversidad deben estar anclados en el respeto a la autonomía y al gobierno propio.
¡Defender los territorios es defender la vida
por STI | Feb 12, 2026 | CNTIAnaliza, Actualidad, CNTI Opina, Nota de prensa, Noticias
Los delegados y delegadas indígenas de la Comisión Nacional de Territorios Indígenas resaltamos la entrega material del predio Cuba Libre a la comunidad indígena de Barrulia, del Pueblo Sikuani, realizada el 7 de febrero de 2026 en el municipio de Puerto Gaitán (Meta). Este hecho constituye un logro histórico y un avance en la garantía de los derechos territoriales. Al mismo tiempo, evidencia la vulneración histórica y sistemática de los derechos territoriales de los pueblos indígenas de la Altillanura, situación que ha sido denunciada de manera reiterada por esta Comisión.
Este avance es resultado de diferentes acciones de la comunidad, las organizaciones indígenas y la CNTI que, a través de recursos administrativos y acciones jurídicas constitucionales, revirtieron la decisión administrativa de 2022 que negó la protección del territorio ancestral del Pueblo Sikuani, obligando a la Agencia Nacional de Tierras (ANT) a revisar su actuación y adoptar una decisión favorable en favor de la comunidad de Barrulia.
El predio Cuba Libre forma parte del territorio ancestral del Pueblo Sikuani y estuvo ocupado por ciudadanos extranjeros pertenecientes a la comunidad religiosa menonita. En el marco de la diligencia de recuperación y entrega material se presentaron conductas de oposición que desconocieron la autoridad del Estado colombiano y limitaron el acceso al territorio, pese a la existencia de una orden judicial vigente, lo que evidencia los riesgos persistentes que enfrenta la comunidad indígena en su proceso de retorno.
La recuperación y entrega del predio fue adelantada ANT, en articulación con la Defensoría del Pueblo, en reconocimiento de su carácter de territorio ancestral protegido en el marco del Decreto 2333 de 2014, como resultado de una reclamación sostenida por la comunidad indígena de Barrulia ante el Estado colombiano durante más de una década.
Desde la CNTI reiteramos que la entrega del predio Cuba Libre constituye un avance importante, pero insuficiente, pues persiste la necesidad de garantizar de manera integral la protección, el reconocimiento, el acceso y el tránsito a los territorios indígenas, así como las garantías humanitarias necesarias para un retorno seguro y digno, conforme a los estándares constitucionales e internacionales.
Por tanto, hacemos un llamado urgente al Estado colombiano para que adopte medidas inmediatas, eficaces e integrales que garanticen los derechos fundamentales y territoriales de la comunidad de Barrulia, frente a la persistencia de amenazas, la falta de garantías de seguridad y la insuficiente atención humanitaria.
¡Defender los territorios es defender la vida!
por STI | Feb 11, 2026 | CNTIAnaliza, Actualidad, CNTI Opina, Nota de prensa, Noticias
Los delegados y delegadas indígenas de la Comisión Nacional de Territorios Indígenas rechazamos categóricamente la retención ilegal de la senadora y lideresa indígena Aida Quilcué Vivas, ocurrida el 10 de febrero del presente año.
Este hecho constituye una grave vulneración a la vida, la libertad y el ejercicio político de una autoridad indígena que ha dedicado su trayectoria a la defensa del territorio y la paz. No se trata de un episodio aislado, sino de una expresión del recrudecimiento de la violencia que afecta de manera directa a los Pueblos Indígenas. Denunciamos esta agresión como una amenaza directa contra los procesos organizativos, el gobierno propio y la pervivencia física, cultural y espiritual de nuestros pueblos.
Durante al menos tres horas, la senadora fue retenida por un grupo armado ilegal mientras transitaba con su esquema de seguridad por la vía que comunica los municipios de Inzá y Totoró, en el departamento del Cauca. La desaparición temporal de la comitiva generó una alerta inmediata en las organizaciones indígenas del territorio y a nivel nacional. Estos hechos evidencian el alto nivel de riesgo que enfrentan quienes ejercen liderazgo político y comunitario en contextos de conflicto armado. Defender el territorio no puede convertirse en una sentencia de muerte.
El Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) rechazó de manera inmediata lo ocurrido y activó los protocolos de búsqueda y seguridad, en articulación con la Guardia Indígena en el territorio. Esta respuesta organizada y autónoma permitió la liberación de la senadora, quien se encuentra ilesa. Reconocemos la capacidad de reacción comunitaria y el ejercicio de la autoridad territorial como mecanismos legítimos de protección colectiva. La Guardia Indígena demostró, una vez más, que el cuidado comunitario es una práctica concreta de defensa del territorio y de la integridad de quienes lo habitan.
Expresamos nuestra solidaridad con la senadora Aida Quilcué y con todas las mujeres que han sostenido la defensa del territorio, la paz, la dignidad y la autonomía de nuestros pueblos. Nos enfrentamos a una violencia estructural y de raíz colonial que ha buscado históricamente despojar nuestros territorios y debilitar nuestros procesos organizativos; frente a ella, nos unen las luchas ancestrales por la justicia social, la autonomía y la construcción de una paz con dignidad.
Rechazamos el recrudecimiento de la violencia en el país, especialmente en departamentos como el Cauca, donde las afectaciones contra los Pueblos Indígenas persisten. Exigimos garantías efectivas para el ejercicio político, el liderazgo social y el gobierno propio.
Reiteramos nuestro compromiso con la protección de la vida y los territorios, así como con la construcción de una paz con justicia social. Agradecemos las expresiones de apoyo y la fuerza de la unidad colectiva que hicieron posible una respuesta inmediata frente a este hecho. La violencia no puede seguir marcando el destino de quienes defendemos los derechos colectivos de nuestros pueblos.
¡Defender el territorio no puede costarnos la vida!
por STI | Feb 11, 2026 | CNTIAnaliza, Actualidad, CNTI Opina, Nota de prensa, Noticias
Los delegados y delegadas indígenas de la Comisión Nacional de Territorios Indígenas (CNTI), como instancia de vocería en materia territorial indígena, nos sumamos a las denuncias elevadas por autoridades y organizaciones indígenas del país y nos juntamos con todos los Pueblos Indígenas de Colombia frente a decisiones institucionales que desconocen nuestros derechos culturales, espirituales y territoriales, y que afectan de manera directa el ejercicio de nuestras prácticas ancestrales y de gobierno propio.
Denunciamos públicamente la Circular Informativa No. 05/2025 emitida por la aerolínea estatal SATENA, adscrita al Ministerio de Defensa Nacional, que prohíbe el transporte de mambe y otros derivados de la hoja de coca en vuelos comerciales y de carga. Nuestra hoja de coca es sagrada. El mambe no es una mercancía ni una sustancia prohibida: es pensamiento colectivo, es palabra de vida, es fundamento de orientación espiritual, política y colectiva. A través del mambe se transmite el conocimiento, se cuida el territorio y se sostiene el equilibrio entre los pueblos y la Madre Naturaleza. Cualquier intento por despojarlo de su sentido ancestral constituye una forma de violencia cultural y espiritual.
Esta medida no puede presentarse como un simple “protocolo”. Impone una lectura punitiva y colonial que equipara prácticas espirituales y medicinales ancestrales con lógicas de criminalización, restringe la movilidad de elementos rituales esenciales y afecta de manera directa la vida colectiva y la autoridad territorial de los Pueblos Indígenas.
Denunciamos que esta decisión vulnera el mandato constitucional de protección de la diversidad étnica y cultural, y se opone al bloque de constitucionalidad que ampara los derechos colectivos de los Pueblos Indígenas. La restricción desconoce obligaciones internacionales asumidas por el Estado colombiano —en particular las derivadas del Convenio 169 de la OIT, incorporado por la Ley 21 de 1991—, al imponer barreras que lesionan la autonomía, la libre determinación y el ejercicio pleno de prácticas culturales, sociales, culturales y espirituales propias.
Este tipo de actuaciones profundiza la desconfianza, debilita los compromisos de concertación y reproduce formas de violencia institucional que afectan la pervivencia cultural y el ejercicio efectivo de nuestros derechos. Exigimos la revocatoria inmediata de la Circular Informativa No. 05/2025, garantías para el transporte de elementos rituales sin requisitos que vulneren la autonomía, y el inicio de las investigaciones disciplinarias correspondientes; llamamos también a los organismos de derechos humanos y al sistema internacional a observar y documentar esta situación. Para nuestros pueblos, la hoja de coca es sagrada: el mambe es pensamiento, palabra y vida, y su protección es una obligación estatal, no una concesión administrativa.
¡Defender los territorios, es defender la vida!
por STI | Feb 9, 2026 | Actualidad, CNTI Opina, Nota de prensa, Noticias
Comunicar desde el territorio: palabra, memoria y defensa de la vida
En Colombia, ejercer el periodismo y la comunicación ha sido, históricamente, una práctica atravesada por el riesgo. Decir la verdad, cuestionar el poder y visibilizar las violencias estructurales ha costado la vida a periodistas, comunicadores comunitarios e indígenas. Por eso, el Día Nacional del Periodismo no es solo una conmemoración institucional: es un acto de memoria, resistencia y homenaje.
Sin garantías para comunicar no hay verdad posible. La libertad de expresión no puede entenderse como un principio abstracto cuando quienes informan desde los territorios enfrentan amenazas, estigmatización y silenciamientos sistemáticos. En un país marcado por el conflicto armado, el despojo territorial y la exclusión histórica, comunicar ha sido —y sigue siendo— un acto profundamente político.
Desde los Pueblos Indígenas, la comunicación no se reduce a informar hechos. La comunicación propia nace del territorio, de la memoria colectiva y de una relación de cuidado y defensa con la vida. Es palabra que cuida, que explica lo que se intenta ocultar y que permite comprender los impactos de la guerra, el extractivismo y los modelos de desarrollo impuestos sobre los cuerpos y los territorios.
Comunicar desde el territorio es, en sí mismo, una forma de defensa. Es alertar sobre las violencias, denunciar el despojo y sostener procesos organizativos que protegen el territorio, la Madre Naturaleza y las formas de vida que allí habitan. En este sentido, la comunicación indígena no es complementaria ni marginal: es fundamental para la democracia y para el ejercicio pleno del derecho colectivo a la verdad.
En este 9 de febrero, rendimos homenaje a quienes comunicaron con dignidad y fueron silenciados por hacerlo. Sus voces no desaparecieron. Permanecen en la memoria de los pueblos, en los archivos vivos del territorio y en las luchas que continúan. Reafirmamos el compromiso con una comunicación que no calla, que no se arrodilla y que pone la palabra al servicio del cuidado y la defensa de la vida.
Comunicar desde el territorio, es defender la vida